Rusia conmemoró este sábado 9 de mayo en Moscú el 81 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi con el desfile del Día de la Victoria más austero de los últimos años. La parada, presidida por Vladímir Putin en la Plaza Roja, duró apenas 45 minutos y estuvo marcada por la ausencia de armamento pesado, el temor a ataques con drones y una tregua temporal en Ucrania acordada entre el 9 y el 11 de mayo.
Un desfile reducido y sin tanques
Por primera vez desde 2007, los tradicionales tanques, piezas de artillería, misiles intercontinentales y vehículos militares no desfilaron sobre el empedrado de la Plaza Roja. El Kremlin atribuyó la decisión a la «situación operativa» y a la amenaza de posibles acciones ucranianas.
En lugar del despliegue habitual, la televisión estatal y las pantallas gigantes mostraron imágenes de armamento estratégico ruso, como el misil Yars, el submarino nuclear Arkhangelsk, el sistema S-500, el caza Su-57, el arma láser Peresvet y distintos drones y piezas de artillería.
Moscú, blindada por seguridad
Las autoridades rusas reforzaron de forma inédita la seguridad en la capital. En el centro de Moscú se desconectó el internet móvil y el envío de mensajes de texto, una medida justificada por razones preventivas.
El desfile quedó limitado casi exclusivamente al paso de tropas. Tampoco participaron cadetes jóvenes de academias militares, aunque sí alumnos de mayor edad. Al cierre del acto, cazas Su-25 sobrevolaron la Plaza Roja dibujando la bandera rusa en el cielo.
Putin vincula Ucrania con la «Gran Guerra Patria»
Durante su intervención, Putin aseguró que el Ejército ruso sigue avanzando en Ucrania pese al apoyo de «todo el bloque de la OTAN» a Kiev. El presidente ruso volvió a conectar la actual ofensiva militar con la memoria de la «Gran Guerra Patria» contra la Alemania nazi y afirmó que la lealtad a la patria es la «verdad suprema».
Junto a Putin se encontraban veteranos rusos, sentados a la sombra del Mausoleo de Lenin, mientras soldados y marineros, algunos de ellos combatientes en Ucrania, desfilaron por la plaza.
Tropas norcoreanas y menor presencia internacional
Una de las imágenes más significativas fue la participación de soldados norcoreanos, por primera vez en estas celebraciones. Su presencia subrayó la creciente cooperación entre Moscú y Pionyang, después del despliegue de militares norcoreanos en apoyo de Rusia.
La asistencia internacional también fue menor que en años anteriores. Solo acudieron cinco mandatarios extranjeros: los presidentes de Bielorrusia, Kazajistán, Malasia, Laos y Uzbekistán.
Acusaciones cruzadas durante la tregua
La conmemoración coincidió con una tregua temporal en Ucrania. Sin embargo, el Ministerio de Defensa ruso acusó a Kiev de violarla mediante ataques con drones y artillería contra posiciones rusas y contra Crimea, península ucraniana anexionada por Moscú. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, había afirmado previamente que no se registraron intentos de sabotaje durante el desfile y que la jornada transcurrió con normalidad.

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