Benalmádena ha vuelto la mirada hacia el Hollywood dorado para rescatar una historia que une cine, memoria y raíces europeas. El protagonista es Paul Lukas, el actor nacido en Budapest que conquistó el Óscar al mejor actor en 1944 y cuyos restos descansan en el Cementerio Internacional de Benalmádena.
Cuando se cumplen 55 años de su fallecimiento, el municipio le ha rendido homenaje con una jornada que ha reunido a representantes institucionales, diplomáticos y figuras vinculadas al mundo de la cultura y el cine.
La visita de una delegación diplomática húngara, encabezada por el embajador de Hungría en España, Jorge de Habsburgo, ha marcado una conmemoración que pretende mantener viva la huella de uno de los grandes intérpretes de su generación. Los actos han comenzado en el Ayuntamiento de Benalmádena, donde el alcalde, Juan Antonio Lara, ha recibido a los representantes húngaros.
Una estrella de Hollywood que descansa en la Costa del Sol
Tras la recepción institucional, la delegación se ha trasladado al Cementerio Internacional de Benalmádena, donde se ha celebrado el acto central del homenaje ante la sepultura restaurada del actor. La ceremonia ha servido para recordar su trayectoria artística y presentar la placa conmemorativa instalada junto a su tumba.
La restauración ha sido promovida por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Hungría, dentro de un programa destinado a preservar lugares vinculados a la memoria histórica y cultural del país en el extranjero.
En esta iniciativa han desempeñado un papel destacado el escritor e investigador Carlos Zamarriego, que descubrió la presencia de Lukas en el cementerio, y Jaime Noguera, director del Festival Internacional de Cine de Benalmádena (FICCAB), cuya implicación ha contribuido a impulsar el reconocimiento.
El Óscar que hizo historia
Nacido en Budapest en 1894, Paul Lukas comenzó su carrera en los escenarios y el cine europeo antes de dar el salto a Hollywood en 1927. Allí construyó una filmografía de más de un centenar de producciones y trabajó con cineastas como Alfred Hitchcock y Alexander Korda.
Su gran consagración llegó con ‹Alarma en el Rin› (Watch on the Rhine), película de 1943 por la que recibió el Óscar al mejor actor en 1944, además del Globo de Oro. Lukas sigue siendo el único actor nacido en Hungría que ha ganado la estatuilla en esta categoría.
El FICCAB recupera su papel más emblemático
El homenaje también ha llegado a la gran pantalla. El 25 Festival Internacional de Cine de Benalmádena ha programado una proyección especial de Alarma en el Rin, la obra que consagró al intérprete y que permite acercar su legado a nuevas generaciones.
Lukas falleció el 15 de agosto de 1971 en Tánger, durante un viaje, y fue enterrado en Benalmádena conforme a su voluntad. Más de medio siglo después, la localidad reivindica su vínculo con una figura que forma parte de la historia del cine internacional. Porque, a veces, la memoria de Hollywood también tiene su lugar en la Costa del Sol.
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