La Audiencia de Málaga ha condenado a tres años y medio de prisión a un hombre por intentar matar a un vigilante de seguridad y herir con una navaja a otros tres trabajadores cuando trataban de reducirlo tras una pelea registrada en un hotel de Marbella.
Los hechos ocurrieron en julio de 2024. El acusado se encontraba en el interior del establecimiento cuando se produjo una reyerta entre varias personas, lo que obligó al personal de seguridad a intervenir. Los vigilantes sacaron al acusado del local y, cuando bajaban por las escaleras, este sacó una navaja y comenzó a acometer contra ellos.
Una vez fuera del establecimiento, el hombre continuó con una actitud «muy agresiva» y acometió contra varios trabajadores. En un momento dado, y con la intención de acabar con la vida de uno de ellos, «le lanzó dos puñaladas al cuello, alcanzándole solo una», según recoge la resolución judicial. Los vigilantes trataron de contenerlo y le instaron a que depusiera su actitud.
Durante el altercado, varios trabajadores resultaron lesionados al intentar evitar las agresiones del hombre, que continuaba portando la navaja. Cuando llegó la Policía, el acusado permanecía «con la navaja en la mano, en actitud muy violenta», y no atendía a las órdenes de los agentes para que depusiera su actitud, por lo que finalmente fue detenido y reducido. Una de las víctimas sufrió heridas de consideración que le provocaron secuelas y perjuicio estético.
Por estos hechos, el acusado ha sido condenado por un delito de homicidio en grado de tentativa, otro de lesiones y dos delitos de lesiones leves, con la circunstancia atenuante de reparación del daño, al haber abonado las correspondientes indemnizaciones.
Una pena de tres años y medio e indemización a la víctima
La pena impuesta asciende a tres años y medio de prisión, además del pago de una multa de 900 euros. En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a las cuatro víctimas. Al principal perjudicado deberá abonarle 7.040 euros por las lesiones y 40.483 euros por las secuelas, mientras que a otra de las víctimas deberá pagarle 10.400 euros. Estas cantidades ya han sido abonadas.
La Sala ha acordado sustituir la pena de prisión, una vez cumplida la mitad de la condena, por la expulsión del territorio nacional. El condenado no podrá regresar a España durante un periodo de diez años. En caso de incumplir esta condición, deberá cumplir el resto de la pena de prisión.
El procesado reconoció los hechos y aceptó las penas solicitadas por el Ministerio Fiscal y la acusación particular, así como las indemnizaciones reclamadas.



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