Rocky, uno de los ocho delfines trasladados el pasado mes de julio desde Marineland Antibes, en Francia, a Selwo Marina, en Benalmádena, ha fallecido a los 29 años. El animal murió apenas tres meses después de su llegada a las instalaciones malagueñas, según ha informado la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) este martes 13 de octubre.
Uno de los ocho delfines reubicados en Benalmádena
El delfín nació en 1997 en el Zoo Aquarium de Madrid y fue trasladado a Marineland Antibes en 2011. Su llegada a Selwo Marina se produjo después del cierre al público del parque francés, que dejó de recibir visitantes en enero de 2025. Rocky formaba parte de un grupo de ocho delfines que fueron reubicados en el recinto de Benalmádena durante el verano.
El séptimo cetáceo fallecido tras ser trasladado
Según apuntan desde FAADA, su muerte vuelve a poner de manifiesto el riesgo que supone para estos animales el ser trasladados desde otros países. Tal y como apunta la asociación, Rocky es el séptimo cetáceo que muere tras ser trasladado desde el centro Marineland de Canadá hasta otros recintos en España y Estados Unidos y advierten que ellos ya avisaron del riesgo que suponía.
Entre los animales fallecidos se encuentran una beluga y un delfín que fueron enviados al Oceanogràfic de Valencia, así como otras cuatro belugas reubicadas en el acuario Shedd de Chicago. Pese a que no se detalla el motivo concreto de la muerte de Rocky, FAADA sostiene que está ligada a su traslado, de igual forma que ocurrió con el resto de animales mencionados.
Entre sus propuestas para evitar estos casos, FAADA reclama impulsar los santuarios marinos, espacios diseñados para albergar cetáceos en un entorno más natural y con menor intervención humana que la de los delfinarios convencionales. Además, la fundación pide a las administraciones que revisen su papel en la autorización y supervisión de los traslados y que prioricen soluciones que tengan en cuenta el bienestar de los animales.
Síguenos en redes





