El sonido de los petardos dejará de formar parte del paisaje festivo de Torremolinos. El Ayuntamiento ha decidido prohibir el uso de artículos pirotécnicos en el municipio con una medida que busca reducir las molestias, aumentar la seguridad y avanzar hacia un modelo de celebraciones más inclusivo y respetuoso.
La decisión ha sido oficializada mediante un bando firmado por la alcaldesa, Margarita del Cid, que veta el lanzamiento de petardos y otros elementos pirotécnicos sin la correspondiente autorización municipal. El objetivo es poner fin a una práctica que, además de generar un elevado nivel de ruido, puede provocar situaciones de riesgo y afectar a numerosos colectivos.
Protección para las personas y los animales
La prohibición responde a una demanda cada vez más extendida en distintos municipios. El estruendo provocado por la pirotecnia supone un importante problema para personas con trastorno del espectro autista, bebés, personas mayores o ciudadanos con sensibilidad auditiva, que pueden sufrir episodios de ansiedad o estrés ante este tipo de explosiones.
A ello se suma el impacto que los petardos tienen sobre los animales. Tanto mascotas como fauna urbana experimentan elevados niveles de miedo y desorientación durante el lanzamiento de material pirotécnico, una circunstancia que en numerosas ocasiones termina con animales extraviados o heridos.
Más seguridad y menos riesgos
Más allá del ruido, el Ayuntamiento también pone el foco en la prevención de accidentes. El uso incontrolado de petardos puede provocar incendios, quemaduras y daños materiales, especialmente durante los meses de verano, cuando las altas temperaturas incrementan el riesgo.
Con esta decisión, Torremolinos se suma a la línea emprendida por otras ciudades españolas que han comenzado a limitar o eliminar el uso de pirotecnia convencional, apostando por celebraciones más seguras y compatibles con la convivencia ciudadana.
El mensaje del Consistorio es claro: las fiestas pueden mantenerse sin renunciar a la diversión, pero reduciendo aquellos elementos que generan molestias o ponen en peligro a las personas y al entorno. A partir de ahora, el silencio sustituirá al estruendo de los petardos en las calles de Torremolinos, marcando un antes y un después en la forma de celebrar los eventos públicos del municipio.



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