Los hoteles de la cadena francesa Ibis, propiedad del gigante turístico AccorHotels, no destacan por su belleza. Se trata de un modelo importado desde Francia de hoteles de negocios, funcionales, sencillos, destinados a ofrecer un alojamiento económico casi siempre desde las tres estrellas que tienen estos establecimientos, aunque en el caso del que se está derribando en Málaga no llega: se queda en dos.
Las máquinas ya arramblan con la estructura del edificio que durante un mes estuvo ardiendo en uno de los incendios urbanos que ya se van a quedar para la posteridad de la memoria malagueña. Más de un mes de llamas, humo y rebrotes. Un daño material que ha acabado por matar definitivamente la estructura, que ahora tiene que ser derribada.
Según lo que sabe 101TV, la intención de la cadena es volver a levantar un hotel barato como el que había en Pasaje de Guimbarda. Un establecimiento hotelero que se vendía de la siguiente forma: «Está situacdo en el corazón de la ciudad, a orillas del río Guadalmedina y a pocos pasos del casco antiguo, la Catedral, el Museo Picasso y la animada calle Larios», explican en su web para proseguir manifestando las bondades de un hotel «a un precio asequible» para vivir una «experiencia cómoda y práctica».
Es decir, bueno y barato pero no bonito. Los hoteles de Ibis tienden a la fealdad, al minimalismo, a la optimización del espacio con una estética que más que moderna es sosa. Auténticos mamotretos como el que ya empieza a desaparecer de esa zona difusa entre los barrios de La Trinidad y El Perchel, un enclave importante en la visión urbana de Málaga que ahora tiene la oportunidad de renovarse con el nuevo hotel que se pretende abrir.
¿A por la nueva milla de oro?
Allí donde el alcalde Francisco de la Torre sueña con los puentes-plaza del Guadalmedina podría levantarse un hotel con una estética más cuidada. La pregunta es si una cadena como Ibis, que prima lo barato y lo funcional, está dispuesta a elevar la calidad del inmueble o por lo menos ponerle más cariño que en el anterior diseño.
A fin de cuentas se encuentra en un eje importante de la ciudad, en su río en una de las arterias que dan sentido al concepto urbano de Málaga y que precisa de mejoras. A pocos metros se sitúan tanto el edificio de Hacienda, pendiente de su reforma, como el antiguo de Correos, pendiente de alojar un hotel de Gran Lujo. Todo ello en un espacio que está muy vinculado sentilmentalmente a la Semana Santa y al paso de cofradías señeras de la ciudad.
Un eje que de aquí a unos años puede experimentar un profundo cambio. Por lo pronto las grúas ya arramblan con la estructura del Ibis. Ahora, habrá que ver que tiene pensado la empresa que gestiona el solar en su nuevo inmueble.



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