Después de cien días de desconexión ferroviaria, la estación María Zambrano de Málaga vuelve —casi— a su actividad habitual. Este jueves, cientos de pasajeros han cruzado de nuevo las puertas del acceso a las vías, una estampa que no se veía desde que la línea se vio interrumpida el pasado 19 de enero tras el trágico accidente de Adamuz. A este corte se le sumaría en febrero el desprendimiento de un talud en Álora, que alargaría la interrupción. Ahora, más de tres meses después, la Alta Velocidad Española recupera la conexión directa entre Madrid y Málaga, aunque lo hace con matices.
Los trayectos directos se han puesto en marcha a las 12:00 horas de este 30 de abril, a las puertas del puente de mayo. Y aunque la compañía espera una buena afluencia de viajeros, la recuperación del servicio aún no alcanza —por poco— los niveles previos al corte. Las frecuencias pasan de las 171 circulaciones diarias que había antes de la interrupción a unas 160 actuales, lo que supone una ligera reducción de la oferta, según ha explicado Gonzalo Romero, gerente comercial de Corredor Sur de Renfe.
Además, los tiempos de viaje tampoco son completamente homogéneos: el trayecto entre Madrid y Málaga oscilará entre las 2 horas y 45 minutos y las 3 horas y 10 minutos, dependiendo de las condiciones de circulación. Asimismo, en el tramo de Álora, los trenes deben circular provisionalmente por una sola vía, lo que obliga a reducir la velocidad en esa zona y condiciona la operativa.
El primer tren de la jornada partió puntual y sin incidencias, aunque no iba completamente lleno
Pese a estas limitaciones, el reinicio del servicio se ha desarrollado con normalidad en su primer día. El primer tren de la jornada partió puntual y sin incidencias, y aunque no iba completamente lleno, sí registró una ocupación «bastante completa», en palabras de Romero.
Así, la conexión de Alta Velocidad entre Madrid y Málaga da un paso importante hacia la plena recuperación, aunque todavía con ajustes derivados de las obras y de la situación provisional en algunos tramos del recorrido.
70 días con trayecto alternativo
La capital malagueña ha recuperado su conexión directa con Madrid 70 días después que el resto de Andalucía, debido a los daños que ocasionó el desprendimiento de un talud en el tramo de vía de Álora, durante la oleada de temporales que azotó a la comunidad en febrero. En este tiempo, mientras Adif trabajaba en la zona para paliar los daños, tanto el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias como el Gobierno pospusieron la reapertura de la línea en dos ocasiones, lo que dio pie a una auténtica gresca política.
Y mientras el AVE directo volvía y no volvía, Renfe intentó arrojar algo de luz a la situación con un trayecto alternativo que incluía parte del recorrido en autobús. Los viajeros que se decantaran por esta opción, se desplazarían en un autobús entre la estación de Málaga María Zambrano y la de Antequera Santa Ana. El tiempo del viaje se duplicaba en algunos casos, alcanzando las 5 horas de trayecto, aunque, eso sí, el precio del billete se reducía a la mitad.
Este miércoles han tenido lugar los últimos trayectos en estas condiciones. Con todo, la vuelta a la normalidad será solo parcial: el desprendimiento ha causado importantes daños en la vía más cercana al talud, que no estará operativa hasta la segunda mitad del año.
Mientras tanto, los trabajos se intensificaron en la zona afectada, con maquinaria operando las 24 horas del día y un amplio despliegue de medios para acortar los plazos. Dos meses después de que Andalucía recuperase la normalidad ferroviaria, Málaga lo hace ahora en una jornada que marca un antes y un después.

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