La Guardia Civil, en el marco de la operación Renfield, ha investigado a cuatro personas por caza furtiva en Campillos, Málaga, y, en concreto, por su presunta implicación en los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la fauna y maltrato animal.
La investigación se inició tras tener conocimiento de la colocación de medios de captura no selectivos (lazos) en un coto de caza del término municipal de Campillos, ha indicado la Guardia Civil en un comunicado.
Cuatro investigados
Tras las pesquisas, fue localizada una persona, un guarda particular de campo, que fue interceptado cuando realizaba las labores de mantenimiento y supervisión de artes prohibidas.
Así, continuando con las gestiones, se ha podido identificar a otras tres personas, entre ellos el presidente del coro de caza, los cuales estarían realizando esta caza furtiva para la eliminación indiscriminada de depredadores en el coto de caza. Esta actividad ilegal se desarrollaba en un área de alto valor ecológico, confirmada como zona de presencia del lince ibérico.
El uso de lazos, un método de captura estrangulamiento o inanición, ha provocado la muerte de 84 ejemplares, afectando no solo a especies cinegéticas, como zorros, jabalíes y muflones, sino también a fauna silvestre como tejones, meloncillos y garduñas.
Amenazas de muerte a un médico en Málaga
Un paciente ha amenazado de muerte a un médico al no estar de acuerdo con la derivación a otro especialista en el centro de salud de Campanillas, en Málaga capital.
El Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha señalado en un comunicado que los hechos tuvieron lugar el pasado martes, 5 de mayo, cuando un hombre entró sin cita y sin permiso en la consulta de su médico de familia del centro de salud de Campanillas, «llegando a alterar el funcionamiento del centro y creando un estado de angustia tanto a los profesionales como a los usuarios, para mostrar su descontento con la derivación a otro especialista que el facultativo había dispuesto el día anterior».
Actitud agresiva del paciente
La actitud agresiva del usuario fue a más, llegando a amenazar de muerte al profesional, además de jactarse que ya había estado en prisión delante de los pacientes que esperaban su turno para ser atendidos.
Debido a la situación, los compañeros de la consulta de Atención Primaria avisaron a la Policía Local, cuyos agentes asistieron al lugar y permanecieron allí hasta que el agresor abandonó el centro.
El médico ha interpuesto una denuncia ante la Policía Nacional de los hechos provocados por el paciente, quien había cometido múltiples agresiones a otros facultativos del centro con anterioridad.

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