Por desgracia, la histórica hermandad entre españoles y argentinos se ha visto empañada en los últimos días tras la final del Mundial del pasado domingo. Insultos, enfrentamientos y discusiones entre aficionados de ambos países han inundado las redes sociales en estos días, eclipsando lo que debía ser una celebración del fútbol. Sin embargo, no todos reaccionaron igual. En un edificio de Málaga, dos vecinas han protagonizado un gesto de deportividad y respeto que se ha convertido en el mejor ejemplo de cómo vivir una rivalidad deportiva.
Entre ambas puertas apenas hay un par de metros, pero tras el desenlace del partido en Nueva York las emociones eran muy distintas. Cada vivienda apoyaba a una selección: en una ondeaba la bandera argentina y en la otra la española, reflejo de un pique sano que había animado el rellano durante los días previos a la gran final.
Al día siguiente, los vecinos españoles sorprendieron a sus vecinos argentinos con un mensaje pegado en la puerta: «Os invitamos con un vino malagueño a que brindéis por la segunda de España». Lo que podía interpretarse como una broma terminó convirtiéndose en un gesto de admiración al añadir una segunda frase: «Messi ha hecho historia, argentinos», acompañada de la botella de vino prometida.
No quedó aquí el buen rollo entre ambas vecinas. Al día siguiente, los españoles añadieron en su puerta la camiseta de Messi con Argentina, mientras que colocaron un pequeño lazo con la rojigualda junto a la bandera albiceleste, demostrando una nueva señal de respeto y hermandad, acompañado de un nuevo mensaje: «Os mostramos nuestro respeto por cada jugador que juega en vuestra Selección: ¡Que siga la pasión por el fútbol». Tras ello, la sudamericana fue en busca de alfajores para devolverles el regalo y seguir con una amistad que es más fuerte que cualquier partido de fútbol.



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