Como adelantó 101TV (y posteriormente recogieron otros medios españoles y turcos) la persona a la que dispararon en la cara este martes por la noche en el restaurante Lounge Bar Plaza del Muelle Uno es Ümit Yalçin. Una figura, la suya, cuya trayectoria discurre entre las gradas del Fenerbahçe, operaciones contra redes de narcotráfico, homicidios investigados por la Policía turca y sucesivos episodios de violencia.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y, por el momento, no ha determinado públicamente el móvil del ataque, aunque, como apuntó el subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, parece tratarse de un ajuste de cuentas entre los clanes Dalton y Casper (al que pertenece Ümit).
Ultravida
Pero para entender por qué el nombre de Yalçin ha adquirido relevancia tras el tiroteo de Málaga hay que viajar mucho más atrás. Su historia está vinculada al entorno ultra del Fenerbahçe, uno de los clubes con mayor seguimiento de Turquía. La prensa de aquel país lo identifica como uno de los fundadores de Genç Fenerbahçeliler (GFB), uno de los grupos de aficionados organizados alrededor del club.

Su apodo, «Çingene Ümit» (Ümit «el Gitano»), terminó siendo prácticamente inseparable de su identidad pública. Uno de los episodios clave para reconstruir su trayectoria se sitúa en 2016, cuando Yalçın fue víctima de un ataque armado en Estambul. Según las informaciones policiales recogidas entonces por la prensa turca, un hombre que se encontraba con él, Orhan Korkmaz, se interpuso y evitó que Yalçın recibiera los disparos.
A partir de ese suceso se produjo una escalada de amenazas y represalias. Orhan Korkmaz, el hombre que habría salvado la vida de Yalçin, acabaría también asesinado, tiroteado en Bahçelievler cuando viajaba en un vehículo.
La cadena no terminó ahí. Barış Korkmaz, hermano de Orhan, comenzó a investigar por su cuenta las circunstancias de la muerte de su hermano y, según las informaciones policiales difundidas en 2019, habría responsabilizado a Yalçin si algo le sucedía.
Detención a gran escala
El nombre de Yalçin volvió a aparecer con fuerza el 18 de abril de 2019. Ese día, la Policía de Estambul puso en marcha una operación simultánea en tres provincias contra una organización que, según los investigadores, estaba dirigida por «Çingene Ümit», que en aquel momento ya se encontraba en prisión por otro procedimiento.
Los investigadores situaban la actividad de la organización principalmente en los distritos de Bağcilar, Bahçelievler, Güngören y Zeytinburnu, donde se investigaban actividades relacionadas con el tráfico de drogas, amenazas, extorsiones, agresiones y otros delitos violentos. De los 59 sospechosos para los que se había dictado orden de detención, 50 fueron arrestados en aquella primera fase, entre los que se encontraba Yalçin.
El balance de la investigación era especialmente grave: cuatro homicidios y tres tentativas de homicidio, además de otros episodios de violencia. En los registros aparecieron 15 pistolas, un rifle de caza, un fusil de largo alcance, chalecos antibalas, documentación falsa, drogas y 2.215 balas y cartuchos.
Es precisamente esa sucesión de investigaciones, enfrentamientos y acusaciones la que explica que el nombre de Yalçifn haya permanecido durante años dentro del radar de las unidades turcas contra el crimen organizado. No se trata simplemente de un conocido ultra del Fenerbahçe, sino de una figura que aparece repetidamente vinculada por las investigaciones policiales a organizaciones criminales y disputas relacionadas con el narcotráfico.
De Estambul a España
Los últimos capítulos de la historia trasladan el escenario fuera de Turquía. El diario otomano Sözcü sostiene que Yalçin abandonó Turquía en 2024, cuando se enfrentaba a nuevas investigaciones, y que posteriormente su nombre volvió a aparecer en informaciones relacionadas con el tráfico internacional de cocaína.
El mismo medio vincula además esa cadena de enfrentamientos con el asesinato en Málaga de Caner Koçer, uno de los responsables de la organización conocida como los «Daltonlar», ocurrido en agosto de 2025 en Estepona. Sözcü sostiene que Yalçın habría quedado situado en el punto de mira de ese grupo tras aquellos conflictos, aunque tampoco en este caso existe una confirmación pública de las autoridades españolas que permita establecer esa relación como un hecho probado.
El ataque que sufrió en el Muelle Uno supone un capítulo más de los diferentes sucesos que le rodean. Por ahora, el móvil del tiroteo sigue bajo investigación. Lo que sí permite reconstruir el historial de Yalçin es una trayectoria singular: de las gradas del Fenerbahçe a las investigaciones contra el crimen organizado de Estambul y, finalmente, a un nuevo escenario de violencia en Málaga.



Síguenos en redes





