Antonio Hidalgo es un nombre importante de la historia reciente malaguista. Una persona que dejó su granito de arena en la vitrinas del club de Martiricos en aquel ascenso de 2008 ante el Tenerife con un doblete suyo que devolvió al Málaga CF a Primera División. Ahora, desde los banquillos apuntala una carrera de éxito con otro ‹subidón› en otro equipo que viste de blanquiazul, el Deportivo de La Coruña que ha vuelto a la élite bajo la batuta del técnico catalán.
Hidalgo fue un jugador querido por la afición malacitana. En su llegada al Málaga CF, en la temporada 05-06, con Antonio Tapia en el banquillo, vivió un sinsabor futbolístico con el descenso del equipo. Tras bajar, la entidad vivió una época convulsa y con déficit económico. El catalán vivió con intensidad aquellos años en los que, a su manera, desempeñó un papel importante salvando con sus goles al Málaga de descender a la Segunda División B (la Primera RFEF de ahora). Algo que hubiese sido un jaque mate para el club.
En la temporada 07-08 el equipo mejoró con la llegada de Muñiz al banquillo. Hidalgo se convirtió en una de las figuras principales de un equipo que se mantuvo las 42 jornadas de liga en puestos de ascenso directo. El atacante catalán firmó aquella temporada 14 goles, ejerciendo de líder, y anotando el doblete que certificó matemáticamente el regreso blanquiazul a Primera División ante el cuadro tinerfeño.
Otro meritorio ascesnso
Antonio Hidalgo consiguió el ascenso matemático a la categoría de oro la jornada pasada al ganar el Deportivo de la Coruña al Real Valladolid. Con la victoria en Pucela, el cuadro gallego se colocó con 77 puntos, a seis puntos de diferencia del equipo que le persigue, la UD Almería, con una única jornada por disfrutar. Aun así, aunque el ascenso ya es premio suficiente, el catalán quiere reinar en la competición y ganar el título de liga, siempre y cuando el resultado del partido entre el Racing de Santander y Cádiz le favorezca para que le puedan salir las cuentas.
El buen desempeño del catalán se volvió a recompensar, consiguiendo subir de categoría a un Deportivo de La Coruña que bajó a los infiernos del fútbol español y que hoy vuelve a su sitio de donde nunca debió salir. El técnico ha demostrado que los ascensos en Segunda División son su reto favorito y, como hizo un día de la mano del Málaga como jugador, hoy vuelve hacerlo con otro de los «gigantes dormidos» del panorama futbolístico español.



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