El histórico ascenso del Málaga a Primera División quedará en el recuerdo para la eternidad y en algunos de los protagonistas, también estará grabado en su piel. Varios miembros de la plantilla malaguista han aprovechado y han querido inmortalizar el momento con un tatuaje.
Emilio Fernández es la persona que se encargó de plasmar para toda la vida el histórico ascenso a Primera en la piel de varios jugadores del Málaga. Tiene su estudio en Nerja (Eternal Art Tattoo) y Adrián Niño, que ya lo conocía, contactó con él para cumplir con la promesa que hizo junto a Funes.
Todo empezó con una promesa entre Niño y Funes: «Niño una semana antes me dijo que tenían un pacto que si ganaban se quería hacer Funes un tatuaje. Estaba en una convención en Sevilla y me llegó un mensaje de Niño. Me dijo que si ascendían iban a cumplir con la promesa. Funes les dijo de pintarse todos los pelos, pero Niño no quería. Él le dijo que si ganaban se hacían juntos un tatuaje. Me lo comentó y encantado».
Ese el más llamativo, donde han querido plasmar varios significado en un mismo dibujo que se hizo Funes en el brazo, Niño en la pierna y Rafa Rodríguez. En el mismo mezcla tres significados distintos: «Fue justo el mismo día cuando me comentaron exactamente lo que querían. Un buque, con el Kung Fu Panda y que pusiera abajo Los Bichos. Ese día estaba en la playa, recogí las cosas e hice varios diseños. El que más le gustó es el que hicimos».
Su relación con el Málaga viene de antes. El primero fue Castel, también Pastor, Murillo y Caye Quintana. En la celebración fueron varios los jugadores que se hicieron el tatuaje: «Chupete se puso cautivo, Víctor también se puso una frase referente al ascenso. Unos cuantos el típico ‘escudito’ también. Se echaron para atrás unos cuantos. Cuando llegué había mucha cola. Están en una celebración y si tienen que esperar cuatro o cinco horas… algunos se fueron y luego volvieron», dice esbozando una sonrisa.
Los jugadores del Málaga no son los únicos que se han tatuado el momento, pues muchos aficionados también quieren quedarse con el recuerdo en su piel: «Hay muchísima gente interesada ahora en hacerse el escudo del Málaga. Me es complicado, porque tengo mucho trabajo con tiempo de antelación y algunos que tienen cita de antes están cambiando ahora el ‘tatu’ por hacerse algo del Málaga».
El que más se repite tiene un significado familiar; ‘de padres a hijos’: «Creo que tiene un significado bastante grande. Las generaciones están volviendo a que le guste el Málaga». Con este ascenso se cierra un ciclo de tres años donde el Málaga ha subido dos categorías. Vendrán muchos más tatuajes y quién sabe si dentro de un tiempo aparece otro motivo para celebrar: «Ojalá que sigamos y podamos ir a seguir tatuándolos con otras cosas más importantes incluso que esta».



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