Ya está todo preparado para la vuelta. Más de 3.000 días después, La Rosaleda volverá a acoger un partido de Primera División tras más de ocho años alejados de la élite. Apenas quedan entradas para la cita ante el Deportivo -lunes 24, 21.30 horas-, y es que la ilusión del malaguismo por ver de nuevo a su equipo entre los más grandes es más que palpable en la ciudad.
Se medirá ante un recién ascendido, aunque se trata del cuarto equipo con mayor gasto en traspasos de toda la competición -alrededor de 24 millones de euros-, siendo Aubameyang la gran estrella de este Depor. La rivalidad entre ambos hace que el partido coja tintes de final anticipada, en un choque catalogado como alto riesgo.
Los de Funes aterrizaron con derrota en esta Primera División ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano, mientras que el Deportivo empató en casa ante el Elche. Ambos, que han vivido de la mano esta estadía lejos de la élite, buscarán la primera victoria tras más de ocho años en la élite.
Sin novedades en la enfermería del Málaga
Funes seguirá teniendo problemas para conformar un once con los lesionados que acumula en la zaga. Murillo y Calero siguen aquejados de sus respectivas lesiones, mientras que Álex Pastor sigue con su proceso de recuperación y readaptación con el grupo tras más de un año alejado del césped.
Tampoco estarán los lesionados Aaron Ochoa y Adrián Niño, quienes siguen apartados por sus respectivas lesiones. Sí estará, a priori, Pablo Martínez, el nuevo fichaje malaguista que ha sorprendido al propio Funes por su gran estado físico.
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