El incendio de Niebla (Huelva) ha sido el más grande de la historia de Andalucía, y no solo a afectado a su provincia de origen, sino a Sevilla. Es por ello que los ayuntamientos de los pueblos afectados por el fuego quieren solicitar al Gobierno de España que sus municipios sean declarados como zonas catastróficas.
Una de las localidades más afectadas por el fuego ha sido Aznalcóllar, contanto con 6.000 hectáreas afectadas. Su alcalde, Juan José Fernández, ha indicado que una vez delimitada el áera calcinada, la Consejería de Agricultura está trabajando con los agricultores de la zonas, para que la declaración afecte a las localidades colindantes también.
El regidor ha denunciado que esta declaración «global» es «necesaria» por las actividades compartidas en el área, en materia de agricultura, ganadería y apicultura. «Los de al lado dependen de nosotros y nosotros de ellos», ha añadido, a la vez que ha afirmado que espera que la declaración llegue «lo antes posible». «No hace falta ser un Séneca ni ser muy inteligente para saber que lo que ha llegado a todos estos nuestros pueblos es una catástrofe», ha afirmado.

Un golpe duro para el sector agrícola y ganadero
Como reacción al anuncio de la Consejería de Agricultura de que pedirán al Gobierno central la declaración de «desastre natural», Juan José Fernández señala que el suceso ha supuesto «un golpe durísimo» para el sector agrícola y ganadero de la comarca, así como a las familias que han visto dañados sus hogares, además de que ha señalado la incapacidad de los ayuntamientos ante «una de las mayores catástrofes ambientales y socioeconómicas» de la historia reciente.
Así, el alcalde ha defendido que ante una crisis de esta magnitud, los ayuntamientos se han encontrado «completamente vaciados de recursos materiales y económicos propios». «Ningún municipio, por buena que sea su gestión, puede hacer frente en solitario a la reconstrucción de un territorio tan inmenso», ha añadido.
Asimismo, ha afirmado que la de la Junta ha sido una demanda «ineludible» que los municipios afectados «venían reclamando» para dotar de cobertura jurídica y económica excepcional a este «territorio herido», aunque ha indicado que «tan importante como declarar la emergencia es el cómo la gestionemos a partir de ahora».
En esta línea, el alcalde ha sostenido que la solución debe venir de la colaboración entre administraciones. «No hay espacio para la división ni para la lentitud burocrática cuando hay familias y sectores productivos que lo han perdido prácticamente todo y necesitan respuestas urgentes», ha afirmado, a la vez que ha planteado la necesidad de que las ayudas lleguen de manera «ágil, directa y transparente a los damnificados».
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