De sembrar dudas en la pretemporada a comenzar la competición doméstica liderando la tabla contra todo pronóstico. El conjunto nervionense, tras las victorias frente al Rayo Vallecano en casa y ante el Athletic Club de Bilbao a domicilio, es el único equipo que suma seis puntos.
La vida desde lo más alto de la clasificación es diferente. Los inicios de liga pueden regalar este tipo de situaciones que, más allá de ser puramente anecdóticas, ayudan a un club mermado por la economía de guerra y los constantes choques entre directiva y afición.
Ya lo decía el propio García Plaza en la sala de prensa de San Mamés. «Estos seis puntos no nos los quita nadie». Y es verdad, porque, aunque varios equipos no hayan todavía disputado su segundo partido, la realidad del Sevilla parece que no va a cambiar a pesar del buen arranque.
Cuanto antes se consiga la permanencia, mejor. Cabe recordar que los puntos de agosto cuentan igual que los de mayo, por lo que, si la salvación se consigue históricamente con 40, a Luis García Plaza y sus pupilos ya solo les quedan por conseguir 34.
Un inicio ilusionante
El humano vive de ilusiones y ahora es complicado rebajar la euforia de una afición sevillista que lleva varias temporadas viendo a su equipo en la cuerda floja. Contra el Rayo Vallecano se rompió una mala racha conjunta que acompañaba al club y a García Plaza en los estrenos ligueros.
Y este fin de semana, los nervionenses han sumado tres puntos en un escenario históricamente complicado para los hispalenses. ‘La Catedral’ ha sido testigo de buenos Sevillas, equipos campeones y plantillas deficientes, pero lo que consiguieron los blanquirrojos en San Mamés este pasado sábado solo puede hacer soñar a sus fieles seguidores.
El técnico madrileño otorgó dos días de descanso a sus pupilos tras asaltar Bilbao y colocarse líderes, pero esta semana debe seguir cargada de trabajo. La primera plantilla regresará a los entrenamientos el martes, cuando también se presentará a los recién llegados Robbie Ure y Giorgi Kochorashvili.
No bajar la guardia
Desde luego, lo que no puede suceder con este buen arranque es que se baje la tensión, ya sea a nivel deportivo o en los despachos. Más allá de cualquier espejismo, el Sevilla, Luis García Plaza y la afición nervionense precisan de caras nuevas y un mayor fondo de armario.
La imperiosa necesidad de seguir dando salida a futbolistas con los que no se cuenta, cobran mucho o no van a dar rendimiento es igual de grande que la de continuar trayendo refuerzos. Nada de experimentos ni de jugadores con salarios inasumibles, pero sí de rendimiento inmediato y a bajo coste.
La tarea no es sencilla, aunque si José Ignacio Navarro lo ha conseguido con Juan Iglesias, Jon Guridi, Robbie Ure o Vlachodimos, las esperanzas y la confianza depositadas sobre el director deportivo nervionense no pueden desaparecer ahora que resta algo más de una semana para el cierre del mercado.
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