Este domingo tiene lugar la última jornada de la temporada regular para un Málaga que espera que no sea el definitivo. Para ello debe clasificarse al playoff, por lo que se esperan momentos de tensión ante un Zaragoza que no se juega nada al estar ya descendido.
El Málaga depende de sí mismo para poder clasificar. Si gana estará hecho y si empata o pierde también podría clasificarse en función de los resultados del resto de encuentros. Siendo el Castellón-Eibar el que afecta de lleno.
Los malaguistas viajan con todo, incluido un Murillo que tuvo problema sen el último partido y no ha podido entrenar con normalidad toda la semana. Hay tres jugadores que si ven la amarilla se perderían el hipotético primer partido de la promoción. Son Joaquín Muñoz, Larrubia y Puga.
El Zaragoza ya está descendido y, aunque querrá despedir la temporada con una victoria delante de su afición, el hostil ambiente con sus aficionados le puede jugar más en contra que a favor. Para más inri, hasta 11 bajas acumulan los aragoneses.
En la ida el resultado fue de 1-1 en un partido en el que rascó un punto en el descuento el Zaragoza a través de un penalti. Desde entonces ha llovido y uno se la juega al 100% y el otro ya conoce que jugará la próxima temporada en Primera RFEF.
No se esperan grandes cambios en la alineación titular elegida por Funes, aunque jugadores como Niño, Montero o Rafa podrían encontrar un hueco en el once. Con Chupete en punta y con el objetivo del pichichi al alcance parece complicado que si el gaditano juega de titular sea en su lugar, aunque ahí es donde podría entrar el ‹miedo› a que los apercibidos mencionados vean una tarjeta y no quiera arriesgarse Juanfran Funes.



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