La salida de Sergi Altimira del Real Betis parece inminente y el dinero que se reciba por el catalán será clave para que los heliopolitanos comiencen la reestructuración que necesita la medular verdiblanca. Y no solo el centro del campo, porque la urgencia de reforzar demarcaciones que esta temporada no han funcionado, como el lateral zurdo, es absoluta.
La primera, y hasta ahora única, oferta que ha recibido el Betis por Altimira, procedente del Sporting de Portugal de 14 millones de euros fijos más tres en variables, ya fue rechazada hace tres semanas. Con la promesa de que los lusos subieran dicha cantidad, en la puja ha aparecido también el Leipzig alemán.
Que haya dos interesados en fichar a un jugador joven, revalorizable y con proyección solo son buenas noticias para la planta noble bética, ya que el exjugador del Sabadell llegó por dos millones de euros.
Sin embargo, la oferta definitiva que contente a los directivos verdiblancos todavía no ha llegado y el 30 de junio, fecha en la que deberían ingresarse los famosos 30 millones de euros en plusvalías para no reportar pérdidas, aunque esto parece no ser tan importante, está a la vuelta de la esquina. Estos días se ha deslizado una oferta, que no es oficial, de 18 millones fijos más cuatro en variables.
La puerta del Madrid
De efectuarse dicha venta, el Betis se pondría manos a la obra para reformar principalmente el centro del campo y, además, el resto de posiciones ya mencionadas. Todos los caminos llevan al Real Madrid, y es que el conjunto blanco, con la llegada de Mourinho, es una moneda al aire.
El técnico portugués, que ya ha solicitado varios refuerzos y se le han concedido, cuenta actualmente con cuatro laterales zurdos. El más que mermado Ferland Mendy, el recién fichado Marc Cucurella, el fijo Álvaro Carreras y el parece que destinado a salir Fran García. El francés y el de Bolaños de Calatrava no tienen hueco y en el Betis verían con buenos ojos su fichaje.
Eso sí, estamos en las mismas con el Real Madrid. Los blancos no son fáciles y ficharles un jugador, aunque sea un descarte, siempre es complicado. Con Dani Ceballos sucede algo similar, aunque este caso tiene el matiz de desgaste que lleva arrastrando el centrocampista utrerano desde hace varias temporadas.
Ambos deberían bajarse el sueldo y que la cifra de traspaso no fuese elevada. De hecho, con Ceballos se desliza que solo se apostaría por él si sale gratis o por una cantidad simbólica, porque, de lo contrario, algunos miembros de la directiva serían muy reticentes a pagar por un jugador que termina contrato el año que viene.
Fran García, ante el hueco que hay en el lateral izquierdo, sería una gran incorporación, pero las pretensiones del jugador y del Real Madrid parecen demasiado elevadas, por lo que otra de las opciones que se baraja en el conjunto de la capital es Gonzalo García. Chimy Ávila y Cédric Bakambu, dos jugadores condenados a salir, dejan el puesto de ariete prácticamente huérfano.
El Cucho Hernández es el único delantero que quedaría, pero el colombiano necesita alguien que le compita el puesto. Sin embargo, el ariete español está a la espera de los deseos de Mourinho, porque Endrick vuelve de cesión del Olympique de Lyon y no se sabe qué delantero suplente quiere el portugués.



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