Los vecinos de El Madroño desalojados este lunes permanecen a la espera en el Centro de Participación Activa de El Castillo de las Guardas, convertido durante estos días en el punto de encuentro de quienes siguen de cerca la evolución del incendio forestal.
El ambiente es, por el momento, tranquilo y de colaboración. Sin embargo, entre los evacuados pesa la incertidumbre de no saber cuándo podrán regresar a sus casas ni en qué estado se encontrarán cuando puedan hacerlo.
La evolución del fuego, bajo vigilancia
Los vecinos son conscientes de que las llamas todavía se encuentran a cierta distancia de El Madroño, aunque la situación mantiene en alerta a la población después de que el incendio haya alcanzado también la provincia de Sevilla con un nuevo foco declarado en Aznalcóllar.
La atención está especialmente puesta en las próximas horas. La llegada de la tarde suele traer consigo cambios en las condiciones meteorológicas, especialmente en la dirección e intensidad del viento, lo que puede modificar el comportamiento del fuego y dificultar las labores de extinción.
La situación inevitablemente trae a la memoria el recuerdo del incendio registrado en 2004, una tragedia que dejó dos personas fallecidas y calcinó alrededor de 30.000 hectáreas.
Preocupación por el avance hacia Zalamea
El alcalde de El Madroño, Antonio López, ha explicado que el incendio declarado el pasado jueves en Niebla (Huelva) permanece «muy tranquilo» en las inmediaciones de su municipio. Aun así, ha señalado que existe preocupación por uno de los frentes del fuego.
En concreto, los responsables municipales siguen con atención una lengua de las llamas que avanza hacia Zalamea la Real y hacia la zona conocida como La Para del Caballo, ya dentro del término municipal onubense de Escacena del Campo.
Aunque el frente más próximo a El Madroño no presenta en estos momentos una evolución especialmente preocupante, la proximidad de otros focos y la influencia del viento mantienen a los vecinos en una situación de permanente vigilancia.
El objetivo: contener el frente
Por su parte, el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, Ricardo Sánchez, ha explicado que los equipos de emergencia están trabajando para reducir y controlar la extensión del frente en función de cómo sople el viento.
La prioridad pasa ahora por «conseguir estrechar el foco y evitar que el incendio encuentre nuevas vías de propagación». Mientras tanto, los vecinos desalojados continúan en El Castillo de las Guardas pendientes de cada actualización y de una autorización que les permita volver a sus hogares con garantías.
Hasta entonces, el Centro de Participación Activa seguirá siendo su lugar de espera, un espacio donde la convivencia entre vecinos, servicios de emergencia y personal desplegado sobre el terreno ayuda a sobrellevar unas horas marcadas por la incertidumbre.



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