La Guardia Civil ha desmantelado un complejo clandestino dedicado al cultivo de marihuana en Aznalcóllar (Sevilla), situado en una zona montañosa de difícil acceso, sin cobertura y alejada de los núcleos urbanos. La operació ha permitido intervenir también 50 kilogramos de cogollos secos y se ha saldado con el ingreso en prisión sin fianza de los cuatro detenidos.
La investigación comenzó varios meses antes del operativo y permitió detectar, mediante labores de observación aérea, diferentes áreas de cultivo ocultas en las laderas de un valle. La ubicación dificultaba su localización, ya que no existían caminos practicables para vehículos y las fuertes pendientes complicaban cualquier aproximación.
Un complejo preparado para vivir durante meses
Durante la inspección, los agentes comprobaron que las instalaciones estaban distribuidas por diferentes puntos de la montaña y conectadas mediante una extensa red de senderos estrechos y abruptos, acondicionados por los propios responsables.
La infraestructura estaba diseñada para mantener los cultivos pese al aislamiento del enclave. Cada plantación disponía de sistemas de riego con motores, conducciones y depósitos de almacenamiento de agua, entre ellos piscinas de grandes dimensiones que aprovechaban la proximidad de un cauce fluvial. También se localizaron generadores eléctricos, herramientas y materiales destinados al mantenimiento de las plantas, algunas de las cuales superaban los dos metros de altura.

Uno de los hallazgos más llamativos fue la existencia de instalaciones preparadas para que los encargados de los cultivos pudieran permanecer allí durante largas temporadas. Había espacios para dormir, zonas de descanso y cocina, lo que les permitía desarrollar su actividad diaria sin necesidad de abandonar habitualmente el lugar. El complejo contaba igualmente con áreas destinadas al secado de la marihuana, donde los investigadores encontraron la droga que ya había sido procesada.
Los sospechosos intentaron huir por las laderas del valle
La complicada orografía obligó a la Guardia Civil a diseñar un dispositivo especial para intervenir sin alertar a las personas que se encontraban en las plantaciones. Los efectivos realizaron el recorrido a pie, apoyados por drones que permitían supervisar la actuación desde el aire y controlar las posibles rutas de escape.
Cuando los agentes alcanzaron las instalaciones, los cuatro sospechosos trataron de escapar aprovechando las características del terreno, aunque finalmente fueron interceptados y detenidos. La actuación permitió desarticular la infraestructura utilizada para el cultivo, mantenimiento, vigilancia y secado de la marihuana.

Retirar la marihuana en helicóptero
Una vez asegurado el complejo, los agentes tuvieron que afrontar otra dificultad: retirar la marihuana de una zona a la que no podían acceder vehículos. Para hacerlo, cortaron las plantas y las trasladaron hasta un punto próximo al cauce seco de un río, desde donde fueron recogidas por un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Granada para su posterior destrucción.
La operación ha contado con la participación de efectivos de la Compañía de La Rinconada, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Sevilla y el Servicio Aéreo de Granada. Los arrestados fueron puestos a disposición de los Juzgados de Sanlúcar la Mayor como presuntos autores de delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.
La investigación permanece abierta y la Guardia Civil no descarta descubrir nuevas plantaciones vinculadas a estos hechos ni identificar a otras personas que pudieran estar relacionadas con la actividad investigada.




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