El altar mayor de la iglesia de Los Terceros vuelve a lucir con todo su esplendor después de un proceso de restauración que se ha prolongado durante casi un año y que ha supuesto una inversión de 372.650 euros. La actuación ha permitido recuperar la apariencia original del conjunto barroco, una de las principales obras realizadas en el siglo XVII por Francisco Dionisio de Ribas y su hermano Felipe, dos de los retablistas más destacados de la época.
La culminación de los trabajos se ha celebrado este mediodía con la bendición del retablo por parte del arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, en un acto que ha permitido contemplar nuevamente la riqueza ornamental y artística del conjunto.
Recuperación de la configuración histórica
Entre las actuaciones más significativas destaca la eliminación de la estructura añadida hace décadas por la Hermandad de la Sagrada Cena para albergar las imágenes del Señor y el apostolado. Gracias a esta intervención, el frontal del altar ha recuperado su diseño original y vuelve a mostrar la composición concebida en el siglo XVII.
En el espacio central se ha situado ahora la imagen de Nuestra Señora de Consolación, colocada frente al camarín principal. La talla conserva elementos de gran antigüedad, ya que diversos estudios sitúan en el siglo XIV las cabezas de la Virgen y del Niño Jesús, realizadas en argamasa, así como la mano izquierda del Niño. La imagen procede del desaparecido monasterio de San Juan de Morañina, ubicado en las inmediaciones de Bollullos Par del Condado y fundado en torno al año 1400 por el arzobispo Gonzalo de Mena.
Una restauración que devuelve el color y los detalles
La intervención desarrollada por el equipo de restauración de la Archidiócesis de Sevilla ha permitido eliminar la suciedad acumulada durante décadas y recuperar numerosos elementos decorativos que habían permanecido ocultos.
De nuevo pueden apreciarse los ricos estofados de las imágenes distribuidas por las distintas calles del retablo, así como las representaciones de las virtudes teologales situadas junto al relieve del ático. También vuelven a destacar los espejos decorativos que, entre las monumentales columnas salomónicas, rodean el camarín central y refuerzan la espectacularidad del conjunto.
Para varias generaciones de sevillanos y cofrades, el aspecto ennegrecido del retablo era la imagen habitual del altar mayor, presidido hasta ahora por las figuras de la Hermandad de la Cena. Actualmente, dichas imágenes reciben culto en la capilla sacramental del templo.
Los Terceros continúa en proceso de recuperación
La restauración del altar mayor se suma a otros proyectos patrimoniales impulsados en los últimos años por la Hermandad de la Sagrada Cena. En la actualidad continúa la restauración del Cristo de la Humildad y Paciencia en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), mientras que recientemente concluyeron las actuaciones sobre el altar de la Virgen del Subterráneo, que siglos atrás perteneció a la Hermandad del Amor.
Asimismo, en fechas recientes también se recuperaron la capilla de la Virgen de la Encarnación, su retablo y el camarín. A estas intervenciones se añade la restauración del espacio que tiene la Hermandad de las Cigarreras en Los Terceros, donde recibe culto el antiguo Cristo titular de la corporación del Jueves Santo, una obra de Joaquín Bilbao.



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