El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, se ha pronunciado por primera vez sobre el proyecto para construir una nueva mezquita en el Polígono Sur. Se trata de una concesión de licencia que finalmente no tratará la comisión ejecutiva de la Gerencia del Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla este viernes tras el recurso de Vox que argumentaba que el proyecto no es simplemente un centro sociocultural, sino que la mezquita constituye su «razón de ser» y su «uso más importante».
Durante la rueda de prensa de presentación del balance económico de la Archidiócesis, el prelado quiso responder «de una forma escueta y muy clara», apoyándose tanto en la legislación civil como en la doctrina de la Iglesia para subrayar que la libertad religiosa constituye un derecho fundamental.
La libertad religiosa como derecho fundamental
Saiz Meneses recordó que el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el artículo 16 de la Constitución Española garantizan el derecho de toda persona a profesar y practicar libremente su religión. «Es un derecho universal y es un derecho constitucional en España», afirmó, antes de citar también la declaración Dignitatis Humanae del Concilio Vaticano II, en la que la propia Iglesia defiende que corresponde a las autoridades civiles proteger y promover la libertad religiosa de todos los ciudadanos.
No obstante, el arzobispo precisó que junto a esos derechos también existen deberes. «Estos derechos se ejercen de acuerdo con la legislación estatal, autonómica y local y de acuerdo con la normativa municipal de cada ciudad. Aquí está todo».
La misión de la Esperanza en el Polígono Sur
Preguntado por 101TV sobre el balance de la Misión de la Esperanza en el Polígono Sur, el arzobispo no dudó en calificar la experiencia como «brillante». «En los actos en los que yo pude participar, la verdad es que fue muy bien, muy bien, muy bien», aseguró, destacando que toda la iniciativa se desarrolló «en un contexto de convivencia, de respeto y de tolerancia» con personas de otras religiones, de otras confesiones cristianas y también con vecinos ateos y agnósticos.
La Misión de la Esperanza de Triana en las 3.00 Viviendas fue brillante y perdurará en el tiempo con la obra social que se está terminando de ultimar por su dificultad
Para Saiz Meneses, la misión fue «muy bien acogida por el barrio» y tuvo «mucho impacto y mucha incidencia», aunque admitió que «el fruto espiritual es más difícil de poder cuantificar». Aun así, se mostró convencido de que aquella experiencia supuso «una sacudida espiritual que durará con el tiempo». Además, anunció que el legado de la misión tendrá continuidad gracias a una obra social que la Archidiócesis está ultimando y que permitirá mantener viva la presencia de la Iglesia en el Polígono Sur más allá de aquella histórica misión evangelizadora.
En este contexto, Saiz Meneses defendió que la convivencia con personas de otras religiones y culturas forma parte de la acción pastoral de la Iglesia y recordó que el Vaticano cuenta con un Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, organismo encargado de fortalecer las relaciones con otras confesiones. Como ejemplo citó al cardenal sevillano Miguel Ángel Ayuso Guixot, antiguo prefecto de este dicasterio y una de las figuras más destacadas de la Iglesia en este ámbito.
Las declaraciones del arzobispo llegan en un momento en el que el proyecto de una nueva mezquita en las Tres Mil Viviendas ha reabierto el debate sobre la convivencia religiosa en uno de los barrios con mayor diversidad cultural de Sevilla. Frente a ello, Saiz Meneses ha reiterado que la libertad religiosa constituye un derecho fundamental reconocido por la legislación internacional, la Constitución Española y la propia doctrina de la Iglesia, siempre dentro del respeto al marco legal vigente.



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