Mejorar la sonrisa es uno de los tratamientos de estética dental más demandados en España, y las carillas —finas láminas que se adhieren a la superficie de los dientes— se han convertido en la opción más solicitada. Clínicas Dental Bell, con consultas en Dos Hermanas y Utrera y más de 150 casos de estética dental resueltos, explica en detalle en qué consiste el tratamiento y qué debe saber el paciente antes de empezar.
Qué son las carillas
Las carillas dentales son unas piezas de pequeño grosor que se colocan sobre la parte visible de los dientes para modificar su forma, color o tamaño. Existen dos tipos principales según el material. Las de porcelana, fabricadas con cerámica de alta resistencia como el disilicato de litio, reproducen con fidelidad el aspecto del esmalte natural, resisten las manchas por café o vino y tienen una durabilidad estimada de entre 15 y 20 años con un mantenimiento adecuado. Las de composite son más económicas y menos invasivas: se realizan en una sola sesión, generalmente sin necesidad de tallar el diente, y su vida útil oscila entre los 5 y 8 años.
Desde Dental Bell insisten en que la elección de un material u otro no depende únicamente del precio, sino del estado de la boca del paciente, del grado de corrección que se busca y del número de piezas a tratar. Lo habitual es intervenir sobre entre 8 y 10 dientes por arcada.
El proceso antes de empezar
Una de las fases más importantes —y menos conocidas— es la que ocurre antes de tocar ningún diente. La clínica trabaja con una herramienta llamada encerado diagnóstico: el laboratorio modela en cera, sobre una réplica exacta de la dentadura del paciente, cómo quedaría la nueva sonrisa. A partir de ese modelo se fabrica un mock-up, una maqueta de composite que se coloca temporalmente sobre los dientes —sin anestesia ni tallado— para que el paciente vea el resultado antes de tomar ninguna decisión.
Este paso permite ajustar la longitud, la forma o el tono antes de que el tratamiento sea irreversible. Los tratamientos en Dental Bell están dirigidos por la doctora Alicia Blanco Mateos, especialista en carillas de composite y con formación en implantología, prostodoncia y oclusión.
La salud bucodental, primero
Desde Clínicas Dental Bell advierten de que las carillas no deben colocarse sobre una boca con problemas sin resolver. Si existe caries, gingivitis o periodontitis, el tratamiento previo es obligatorio. Las carillas son el acabado de una sonrisa sana, no una solución para problemas subyacentes. Ignorar esta fase puede comprometer tanto la durabilidad del trabajo estético como la salud del paciente a largo plazo.
Los precios sospechosamente bajos suelen esconder materiales de peor calidad o laboratorios sin cualificación adecuada
El coste final varía en función del material elegido y del número de piezas. En Dental Bell el precio incluye el estudio inicial, el encerado diagnóstico, el mock-up y las revisiones posteriores. La clínica ofrece financiación a medida y carillas de composite desde 150 euros, con una primera valoración gratuita.
Desde la clínica advierten de que los precios muy por debajo de la media del mercado suelen responder a recortes en los materiales utilizados o en la cualificación del laboratorio. En un tratamiento donde el resultado es visible y la intervención puede ser irreversible, la calidad de cada componente tiene una incidencia directa en el resultado final y en su durabilidad.



Síguenos en redes

