El periodista gallego Luis García-Rey vuelve a las librerías con Chantaje, su tercera novela de género negro. Esta obra es una historia cortante, magnética y salvaje que explora la corrupción en las altas esferas del poder y analiza hasta dónde pueden llegar las personas cuando les arrebatan lo único que las mantiene en pie. La trama conecta de forma directa una misteriosa desaparición en el centro de Madrid con una peligrosa red criminal que opera en Escocia, planteando una pregunta incómoda que recorre cada página del relato: ¿todo el mundo tiene un precio?
El libro arranca con un dilema moral extremo y asfixiante que rompe los esquemas del lector desde el principio. El comisario Jorge Ortiz, un hombre que siempre se había considerado a sí mismo como alguien incorruptible, es retenido en Edimburgo por unos hombres que parecen conocer al detalle toda su vida y sus debilidades. La organización criminal lo arrincona y lo obliga a elegir entre el cumplimiento de la ley, su propia culpa y la supervivencia de su familia.
Para salvar a la persona que más quiere en este mundo, el comisario Ortiz recibe una orden aterradora: debe convertirse en asesino y terminar con la vida de tres criminales. Este encargo destruye por completo los principios del cuerpo policial al que representa. El propio autor explica que la clave de esta encrucijada no es el dinero, sino el manejo del miedo y la vulnerabilidad de las personas cuando se ven acorraladas en una situación límite: «Probablemente por dinero sea muy difícil alcanzar tu precio porque hay cosas que no estarías dispuesto a hacer, pero yo creo que cuando está en riesgo la vida y el dolor y el sufrimiento de la persona que más quieres, todo cambia.»
Alarma en el barrio de Lavapiés
Mientras su jefe vive esta pesadilla en Escocia, la acción se traslada a Madrid. Los policías Axel Nash y Lorena Galván, conocida como ‘Loor’, reciben el encargo de investigar la desaparición de una joven llamada Bárbara Coll en el multicultural barrio de Lavapiés.
Aunque el caso llega a sus manos con la apariencia de una investigación policial rutinaria, los dos agentes —que tienen por costumbre no seguir las reglas establecidas— no tardan en darse cuenta de que se enfrentan a algo mucho más grande y peligroso.
La urgencia que rodea al caso resulta extraña desde el primer minuto. El comisario de policía y los propios agentes presencian silencios calculados en la comisaría y reciben llamadas continuas de altos cargos políticos próximos al gobierno. Estas autoridades exigen dar prioridad absoluta a la búsqueda de la joven, lo que demuestra un interés desmesurado y oscuro por controlar cada paso de la investigación y adelantarse a cualquier filtración. «Hay que encontrar a esa chica cuanto antes», presionan desde las oficinas del poder.
El reverso oscuro de Escocia
El papel de Edimburgo en la obra es fundamental porque es allí donde la trama revela su verdadera naturaleza criminal. El comisario Ortiz se mueve por los callejones de la Old Town, la Royal Mile y los alrededores del histórico castillo como un hombre completamente fuera de lugar, aislado por el idioma, el clima invernal y una amenaza que es incapaz de controlar. La organización utiliza la famosa leyenda escocesa del Lone Piper, el gaitero solitario que desapareció en los túneles subterráneos del castillo, como una máscara para jugar con el comisario: «Le iremos dando los datos conforme vaya cumpliendo con las expectativas que tenemos puestas en usted. Apáñeselas como quiera, pero recuerde que siempre que hay un crimen en la ciudad suenan las gaitas y a la gente le encanta creerse estas cosas.»
Con esta estructura de vasos comunicantes, la novela no solo busca enganchar al lector con una investigación a contrarreloj llena de cadáveres, secretos y un humor negro muy ácido. La historia funciona como un espejo de la actualidad que cuestiona directamente los mecanismos del sistema, el comportamiento de las élites que se creen intocables en sus despachos y la presión que sufren los policías de a pie cuando la opinión pública ya ha decidido quién es el culpable antes de terminar la investigación.



Síguenos en redes

