Es una imagen muy habitual: una persona invidente va a acompañada de un perro guía. Pero ante algo que asumimos con normalidad, desconocemos el trabajo que hay detrás para que estos animales sean los ojos tranquilos de las personas con deficiencias visuales. Para ellos significan autonomía y seguridad.
La Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG) ha realizado este martes en Sevilla una exhibición en la que ha mostrado cómo se trabaja con estos animales para ser uno de los «elementos fundamentales» de las personas ciegas.
‹Mucho más que un perro›
El encuentro se ha celebrado bajo el lema ‘Mucho más que un perro’ y han asistido alumnos procedentes de distintos centros educativos, representantes de entidades sociales y ciudadanía en general, en el Centro Deportivo Amate, donde han sido testigos de diversos ejercicios de obediencia y concentración realizados por estos animales.
Además, han mostrado en un circuito cómo es el proceso de adiestramiento para que los perros puedan salvar obstáculos, subir o bajar escaleras, cruzar pasos de cebra, buscar puertas o permanecer en una cafetería o en cualquier medio de transporte a los pies de una persona ciega, como Amparo Cruz, Juan Fernández o Sebastián Gómez, usuarios de perro guía de Sevilla, que han explicado cómo es su vida diaria junto a Omet, Sami y Enter.
Cómo comportarse ante un perro guía
Los asistentes han tenido la oportunidad de conocer las distintas etapas por las que atraviesa un perro hasta convertirse en «los ojos de una persona ciega», siendo estas la crianza, socialización, adiestramiento, vida diaria y retirada, además de repasar algunos consejos para saber cómo comportarse ante un perro guía.
En este sentido, el primero de los consejos es que no se les ofrezca ningún tipo de comida a los perros, ya que pueden tener alguna intolerancia alimentaria y se les puede provocar un problema digestivo que perjudique su salud y bienestar, además de alterar el apoyo diario que le brinda a la persona ciega a la que acompaña.
También recordaron la importancia de «no distraer la atención del perro mientras caminan junto a una persona ciega», una acción que realizan «gustosamente», pero que requiere de su concentración para garantizar su seguridad.
Otro de los consejos para la ciudadanía es que aquellas personas que tienen perros de compañía no los dejen sueltos si hay un perro guía cerca, y los mantengan siempre controlados a su lado. Los perros guía también disfrutan de muchos momentos de descanso y esparcimiento, pero es importante respetar su labor mientras van guiando, y dejar el juego y los saludos para cuando no lleven el arnés.
Además, si se quiere dar alguna indicación a la persona ciega, cabe recordar que nunca se debe tirar de la correa ni del arnés del perro. Simplemente, hay que dirigirse a ella, preferiblemente, por su lado derecho, el contrario al perro.
Acceso libre a todos los lugares
También se ha mencionado que las personas usuarias de perro guía tienen reconocido legalmente, en toda España, el derecho de acceder, acompañadas del mismo, a todos los lugares, espacios, establecimientos y transportes públicos o de uso público, un aspecto que a veces genera problemas ante el desconocimiento de la sociedad.
En contexto, en sus 35 años de historia, la Fundación ONCE del Perro Guía ha entregado cerca de 4.000 perros, siendo más de mil los que en la actualidad caminan junto a otras tantas personas ciegas por las calles y pueblos de nuestro país. Actualmente, en Andalucía hay 153 perros guía en activo, de los que 53 operan en Sevilla.



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