El día del cierre del mercado ha dejado en el Ramón Sánchez-Pizjuán uno de esos giros de guion que solo se entienden por la propia urgencia del calendario. El Sevilla FC ha trasladado hace escasos minutos a Manu Bueno que cuenta con él y que tendrá dorsal en el primer equipo, apenas unas horas después de haberle sugerido que buscara una salida antes de que se cerrara el plazo.
Ninguna de las opciones que se manejaron para el centrocampista terminó de cuajar a tiempo, así que el canterano seguirá una temporada más a las órdenes de Luis García Plaza. Tras un verano de idas y venidas, Bueno recibió varias propuestas durante el mercado estival y en un primer momento optó por quedarse en el Sevilla, convencido de hacerse un hueco en la rotación.
Sin embargo, la llegada de refuerzos al centro del campo y la irrupción de Nico Guillén cambiaron el criterio del club, que le trasladó la conveniencia de salir para sumar minutos en otro lado. La realidad es que su participación esta temporada se ha limitado a ocho minutos en un único partido de Liga, aunque sí entró en la última convocatoria de García Plaza para el duelo ante el Atlético de Madrid.
Los sustitutos que se manejaban
Ahora, con su continuidad ya confirmada, tendrá que competir por hueco propio en una medular cada vez más poblada. Mientras se resolvía el futuro de Bueno, José Ignacio Navarro seguía a contrarreloj con el otro asunto pendiente de esta ventana: el fichaje de un pivote defensivo que terminara de cerrar la plantilla.
Sobre la mesa, varios nombres: Edson Álvarez, Jefferson Lerma y Soungoutou Magassa aparecen como las opciones que más se manejaban en las últimas horas. También ha llegado una oferta al Getafe con Abqar como protagonista, aunque no era la vía prioritaria para el Sevilla, que prefería un perfil más polivalente, capaz de moverse entre el medio del campo y el eje de la zaga.
No volver a cometer errores
El marroquí, eso sí, contaba con la ventaja de conocer bien a García Plaza de su etapa juntos en el Alavés. El reloj marca que resta una sola hora y en Nervión no quieren precipitarse. La idea del club nervionense pasa por no fichar por fichar.
Si no llega el perfil que realmente encaja en los planes de García Plaza, en el Sánchez-Pizjuán están dispuestos a esperar hasta enero antes que sumar a un jugador que no convenza del todo. Las luces en las oficinas del club siguen encendidas, pero todo hace indicar que se guardará dinero para cualquier imprevisto y para valorar opciones en el mercado de invierno.



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