La Real Federación Española de Fútbol ha publicado este martes el primer ‘Tiempo de Revisión’ de la temporada 2026-2027. Tras una primera temporada que no dejó indiferente a nadie, la herramienta oficial del CTA para corregir y ratificar actuaciones arbitrales vuelve con una primera entrega en la que el Sevilla FC es protagonista por partida doble.
El conjunto nervionense ha tenido un inmejorable arranque liguero, sumando seis puntos de seis y siendo muy efectivo, especialmente en ataque. Además, los de García Plaza han experimentado situaciones de partido en las que la moneda ha salido cara.
Una de cal
En la primera jornada, los blanquirrojos vieron cómo Ricardo De Burgos Bengoetxea les pitaba tres penaltis a favor. Dos fueron ratificados por el VAR, se lanzaron y, tanto Guridi como Peque, los convirtieron, pero el cometido por Batalla sobre Isaac Romero fue anulado tras revisión en el monitor.
El guardameta del Rayo salió ante la llegada del lebrijano y, cuando este punteó la pelota, el argentino le ganó la posición. El vallecano se puso por delante del sevillista y fue Isaac quien trastabilló a Batalla, y no al revés. De Burgos Bengoetxea lo entendió al revés, pero el VAR corrigió su decisión.
El Comité Técnico de Árbitros, mediante la cuenta oficial de la Real Federación Española de Fútbol, ha ratificado ahora la decisión del VAR de llamar al colegiado vasco para que acudiera al monitor del Ramón Sánchez-Pizjuán y anulara la pena máxima.
Y otra de arena
Sin embargo, tras visionar otras jugadas polémicas de diferentes partidos disputados entre la segunda y la todavía incompleta primera jornada, el momento álgido del vídeo llegaba con el análisis de la expulsión de Yuri en el minuto 11 en San Mamés.
Tras una gran presión de Robbie Ure sobre Aitor Paredes, el central despejó vagamente el balón y Miguel Sierra se adelantó al lateral del Athletic Club de Bilbao. El canterano sevillista recibió un toque de Yuri por la espalda para impedir que golpeara a portería, pero el granadino cayó justo en la frontal del área.
César Soto Grado entendió que el de Zarautz había obstruido, siendo último hombre y en la famosa zona DOGSO, a Miguel Sierra, por lo que expulsó a Yuri y, aunque el VAR no intervino, el CTA ha confirmado que la falta existe. Eso sí, el derribo ocurre después de que el control que hace el canterano blanquirrojo no sea bueno, por lo que «no tenía posibilidad de llegar al balón».
Esto cambiaría el castigo, pero no la naturaleza de la acción. Es decir, si no hay posibilidad de generar una ocasión de gol, no puede ser tarjeta roja. Por ello, el Comité Técnico de Árbitros entiende que sí es falta, pero no expulsión. Por lo tanto, el VAR debería haber intervenido.
Una de cal y otra de arena para un Sevilla que, eso sí, lleva seis puntos de seis. Además, ese botín ya no se lo quita nadie, tal y como decía García Plaza en rueda de prensa, aunque el madrileño también declarara en el post del partido de San Mamés que todas las decisiones del árbitro le habían parecido «acertadas».
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