La novena jornada ya está aquí y el Sevilla la afronta con la posibilidad de romper una racha que roza las dos décadas: ninguna victoria en liga en el Santiago Bernabéu desde 2008. El rival, un Real Madrid pendiente de mil frentes tras remontar épicamente a la Roma en Champions.
Cuarto y quinto se miden en el Paseo de la Castellana en lo que históricamente ha sido para el conjunto nervionense una visita al dentista. Ni los campeones de Europa League han conseguido ganar en la capital y eso es algo que el propio García Plaza sabe, por ello, la presión es mínima, aunque sí se espera que al menos se compita en el feudo blanco.
Los hispalenses llegan al duelo tras haber perdido dos puntos en el último suspiro ante el Levante en el Ciutat de València. Dos goles encajados en el descuento condenaron a los de Luis García, que parecían tener la victoria atada con el gol en el minuto 95 de un Isaac Romero que no podrá estar en el Bernabéu por su expulsión ante el conjunto granota.
Quintos en la tabla y con 14 puntos, solo cuatro menos que los de Mourinho, son los registros de un Sevilla que tampoco podrá contar en la capital con los lesionados Marcao, Iker Muñoz, Guridi y Miguel Sierra. Las principales novedades de la convocatoria son Lucas Stassin y Rubén Vargas, mientras que Kochorashvili llegará entre algodones, aunque debería tener minutos en el Bernabéu.
Actualidad del rival
El conjunto blanco, por su parte, se encuentra inmerso en una batalla de mil frentes contra el Barça, los árbitros, el CTA, la RFEF y LaLiga. Todos van contra un Madrid que solo busca que se hable de lo extradeportivo, ya que el rendimiento particular de muchas estrellas y, por lo tanto, el general de todo el equipo sigue dejando mucho que desear.
Vinicius no estará ante el Sevilla porque cumplirá el primero de los cuatro partidos que le han caído de sanción por la roja directa que vio ante el Villarreal y por las posteriores protestas que protagonizó frente al colegiado que dirigió el encuentro ante el ‘Submarino Amarillo’.
En términos generales, los de Mourinho están a seis puntos del líder, un Barça al que tendrán que visitar el próximo fin de semana. Dicho ‘clásico’ podría ser un punto de no retorno en el campeonato doméstico, el cual dominan con puño de hierro los de Hansi Flick, que, eso sí, tienen una visita complicada este mismo fin de semana ante el Real Betis en el Estadio de La Cartuja.
Antecedentes
Los enfrentamientos directos entre Sevilla y Madrid favorecen sin duda alguna a los blancos, ya que, de los últimos quince partidos, los hispalenses no han ganado ninguno, mientras que el empate se ha producido solo en dos ocasiones y los madrileños han ganado los trece duelos restantes.
Hay que remontarse justo hasta el decimosexto último encuentro entre ambos para ver la primera victoria nervionense, en septiembre de 2018, cuando los blanquirrojos vencieron 3-0 a un Real Madrid que además perdió el encuentro anterior, en mayo de ese mismo año, también en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Este aspecto es fundamental tenerlo en cuenta porque las victorias sevillistas desde 2008 solo se han producido en la capital andaluza, ya que el Bernabéu es territorio maldito para los hispalenses desde dicha fecha, cuando se llevaron los tres puntos gracias a un 3-4.
Dieciocho años desde el último triunfo blanquirrojo en la capital de España, algo que García Plaza entiende como un patrón. Eso sí, el objetivo está claro: competir, ya que, aunque los últimos duelos en el Bernabéu han sido algo más ajustados, dejarse llevar y encajar más goles de la cuenta ha sido algo habitual en estos casi veinte años de maldición.
Síguenos en redes





