Bomberos de la provincia de Málaga se han trasladado hasta Eslovaquia, en el corazón de Europa central, para entrenarse junto a sus homólogos de ese país frente a dos amenazas que no entienden de fronteras: los incendios forestales y las inundaciones. La misión, impulsada por el Consorcio Provincial de Bomberos (CPB), combina el intercambio de protocolos de actuación con simulacros conjuntos sobre el terreno.
El desplazamiento ha sido posible gracias al respaldo del Ejército español. Los efectivos malagueños operan al amparo del despliegue de la OTAN en territorio eslovaco, donde está destacado el 4º Tercio Alejandro Farnesio de la Legión, dirigido por el coronel Fernando Sánchez. Según ha explicado Manuel Marmolejo, vicepresidente de la Diputación de Málaga, diputado de Seguridad y Emergencias y presidente del CPB, la colaboración de esta unidad ha resultado determinante para materializar la iniciativa.
Fuego y agua, los dos frentes
El núcleo del programa gira en torno a los riesgos que hoy concentran la atención de los servicios de protección civil en todo el continente. Por un lado, los incendios en zonas de monte; por otro, las crecidas y anegaciones provocadas por episodios de lluvias intensas.
Los equipos de ambos países comparan sus métodos y los ponen a prueba en maniobras compartidas para aprender unos de otros
Los equipos de ambos países comparan sus métodos de trabajo y los ponen a prueba en maniobras compartidas. El planteamiento es de doble dirección: la trayectoria del cuerpo malagueño frente a estas emergencias se confronta con la de los especialistas eslovacos, de modo que cada parte pueda incorporar lo que mejor funciona en la otra.
Simulacros fuera del monte
La agenda no se ha limitado a los grandes desastres naturales. Los bomberos del CPB también han tomado parte en ejercicios sobre fuegos en edificios y rescates en siniestros viales, dos de las salidas más frecuentes de cualquier parque.
En estas prácticas han intervenido, además del personal eslovaco, militares de la Sección de Reconocimiento de la Xª Bandera de la Legión. Así, la cooperación se extiende a escenarios cotidianos en los que la coordinación entre cuerpos resulta decisiva para salvar vidas.
«La interoperabilidad se construye también sobre el terreno, trabajando juntos antes de que llegue la emergencia»
Para Marmolejo, la experiencia tiene un valor que trasciende lo técnico. «El intercambio refuerza la cooperación internacional entre servicios de emergencia y demuestra que la interoperabilidad se construye también sobre el terreno, trabajando juntos antes de que llegue la emergencia», ha subrayado el responsable provincial.
Una vocación internacional
No es la primera vez que el consorcio cruza fronteras. La institución mantiene desde 2012 un convenio con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Paraguay para compartir experiencias profesionales. En el marco de ese acuerdo ha cedido a lo largo de los años camiones y material de extinción.
El CPB depende de la Diputación y presta el servicio de prevención y extinción de incendios y salvamento en los municipios malagueños que no cuentan con un cuerpo propio. Su presencia en Eslovaquia suma ahora un nuevo capítulo a esa proyección exterior, con la mirada puesta en llegar mejor preparados a la próxima emergencia, dentro o fuera de la provincia.
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