El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha prometido este sábado que hará un «cambio sereno pero contundente» en España si logra gobernar tras las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Asegura que dirigirá el país «con la verdad por delante» y «nunca» dejará «tirados» a los españoles cuando surjan problemas, algo de lo que acusa al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez.
«Yo no vengo de las saunas ni de las cloacas, yo vengo de la gestión, de presentar y cuadrar presupuestos, de sostener los servicios públicos, de dar la cara en los buenos momentos y sobre todo en los difíciles», ha subrayado el líder de los populares, que apunta que tras 30 años de gestión puede «mirar a la gente a los ojos».
Si él llega a Moncloa no será una «simple alternancia», sino que apostará por una «reconstrucción nacional» con un «cambio serano, pero contundente»: «España necesita dirección, revisar las reglas, recuperar los contrapesos y devolver a los españoles una certeza: que el Estado está al servicio de todos».
También se compromete a que «nadie vuelva a pensar que el poder está por encima de la norma», en referencia al Gobierno de Sánchez, y gobernar con «honestidad». «¿Quién del partido del Gobierno dio la orden de contratar sicarios para quitarse un problema –la jueza que investiga al hermano del presidente–. Es una pregunta democrática», cuestiona el líder popular.
Captar votos de propios y extraños
«Vamos a hablar con cada español: con el que nos ha votado siempre, el que ha dejado de hacerlo y el que nunca nos ha votado pero hoy quiere un cambio. A ese, sobre todo, hay que escucharle», ha destacado, apelando a la «responsabilidad colectiva» que, sostiene, tiene en este momento su organización.
Asegura que será «el candidato en el que creéis» y dice que «escuchará, explicará y dará todas las batallas». «Voy a ser el presidente que España está esperando», ha aseverado. Ha reconocido «no ser perfecto», tiene «defectos» y comete «errores» y «habrá gente dedicada a sacarle punta».
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