El coportavoz estatal de Podemos, Pablo Fernández, reclamó este miércoles que Marruecos quede fuera de la coorganización del Mundial de la FIFA de 2030. El dirigente calificó al país vecino de «dictadura» que, a su juicio, «atenta contra la soberanía de España», en referencia a la crisis migratoria registrada la semana pasada en Ceuta.
Fernández trasladó esta petición tanto en redes sociales como en declaraciones a la cadena Cuatro. Según defendió, España debería organizar la cita mundialista únicamente junto a Portugal, sin Marruecos como tercer anfitrión. El portavoz fue más allá y sostuvo que ese país tampoco debería disputar el torneo, al igual que, en su opinión, «todas las dictaduras».
El dirigente responsabilizó a Marruecos de las muertes ocurridas durante los sucesos del pasado jueves, a los que se refirió como una «operación política orquestada contra España». Se trata de valoraciones atribuidas exclusivamente a Fernández, sin que existan por el momento pronunciamientos oficiales del Gobierno marroquí al respecto.
Una petición conjunta
La demanda de Podemos coincide con la que días antes había formulado Nahuel González, dirigente de IU y diputado de Sumar en el Congreso. González considera que España no debería compartir la organización del torneo con un país que, según sus palabras, utiliza a «gente desesperada para sus intereses geoestratégicos».
Sumar ha trasladado esa postura al Congreso de los Diputados a través de una proposición no de ley firmada por el propio González, quien ya había planteado la idea en la red social X el lunes anterior. El texto, al que tuvo acceso Europa Press, pide que la Cámara se pronuncie sobre la conveniencia de replantear la presencia de Marruecos en la cita y que inste al Ejecutivo a estudiar esa posibilidad junto con la FIFA, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Gobierno portugués.
«El fútbol no puede servir para blanquearlo todo», sostiene Sumar en la proposición registrada en el Congreso
Sumar plantea que, si la FIFA descartara esa revisión, el Gobierno debería presentar alternativas y actuar «de manera coherente con los principios democráticos y de derechos humanos» que rigen la acción exterior española.
El precedente de 2021
La iniciativa recuerda una resolución del Parlamento Europeo del 10 de junio de 2021, aprobada tras otra crisis migratoria en Ceuta, en la que la Eurocámara rechazó el uso por parte de Marruecos del control fronterizo y de la migración, incluidos menores no acompañados, como instrumento de presión política contra España.
Sumar pide también que la RFEF, respetando su autonomía institucional, active los mecanismos previstos por la FIFA para comprobar el cumplimiento del artículo 3 de sus estatutos, que compromete a la organización con el respeto de los derechos humanos reconocidos internacionalmente. La federación, añade el texto, debería exigir además una evaluación independiente y actualizada de riesgos en los países anfitriones.
El papel del Congreso
La formación reclama que el Congreso quede informado de todo este proceso. Por eso pide al Gobierno que remita a la Cámara, en un plazo máximo de seis meses, un informe con las garantías asumidas, los fondos públicos comprometidos, los instrumentos contractuales existentes y las alternativas al modelo actual de coorganización, junto con las consecuencias de cada escenario posible.
La proposición pide al Gobierno un informe en seis meses sobre garantías, fondos públicos y alternativas a la coorganización
Sumar exige asimismo la comparecencia del Ejecutivo en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes para explicar sus gestiones, incluida una valoración del impacto de lo ocurrido en Ceuta sobre los compromisos de derechos humanos vinculados al torneo, así como posibles actuaciones adicionales si se confirmaran incumplimientos graves por parte de cualquiera de los países anfitriones.
La proposición incluye otra petición dirigida a la FIFA: la incorporación de cláusulas permanentes, independientes y exigibles en materia de derechos humanos dentro de los procedimientos de adjudicación y seguimiento de sus grandes competiciones, incluida la posibilidad de retirar la condición de anfitrión ante incumplimientos graves.
Por último, Sumar, que ya había pedido a la ONU que investigara la actuación de Marruecos durante la crisis migratoria, solicita que se impulse a nivel bilateral, europeo e internacional el esclarecimiento independiente de los hechos, la identificación de las personas fallecidas y desaparecidas, la depuración de responsabilidades y la puesta en marcha de mecanismos de alerta temprana y protección de menores.



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