Parecía ayer cuando terminó LaLiga y los hispalenses volvían a conseguir una permanencia agónica gracias al empuje de la grada, pero ya ha llegado la siguiente guerra. El fútbol no da descanso y, tras un verano en el que Sevilla y Rayo han vendido más que fichado, la incertidumbre sobre el rendimiento de ambos conjuntos es alta.
Luis García Plaza, técnico sevillista, llegó a Nervión en marzo de 2026 y, aunque no tuvo el tiempo suficiente para crear los patrones habituales de sus equipos, consiguió el principal objetivo: la permanencia. Tras la no venta del club a ‘Five Eleven Capital’, el entrenador madrileño parece destinado a mantener al Sevilla en una zona menos agónica que en los últimos años.
Actualidad del rival
El rival no es de poca enjundia, ya que este sábado visitará el Ramón Sánchez-Pizjuán el finalista de la Conference League, el Rayo Vallecano. Inmersos en varios temas extradeportivos y también sobre la gestión de sus responsables, los madrileños han tenido un verano marcado por la salida de piezas fundamentales, como su entrenador, Íñigo Pérez.
Los vallecanos han visto cómo su técnico se marchaba al Villarreal y cómo, entre los jugadores que acababan cesión o contrato y los que se han marchado a la Premier dejando un buen botín -casos de Nobel Mendy y Pep Chavarría-, el balance de salidas y entradas está muy descompensado.
Los madrileños viven una realidad similar a la de los sevillanos, ya que están obligados a vender si vienen grandes clubes con ofertas desorbitadas, y los fichajes solo pueden ser de los mercados de guerra, es decir, cesiones, agentes libres o traspasos por pequeñas cantidades.
El georgiano Tsitaishvili, el italo-albanés Kumbulla o el neerlandés Vertrouwd, además de los Isi, Álvaro García y Batalla de siempre, protagonizan las esperanzas de un club que buscará con Beñat San José, entrenador donostiarra que llega a Vallecas tras dirigir durante un año y medio al Eibar, no pasar demasiados apuros.
Antecedentes
Los enfrentamientos directos entre Sevilla y Rayo favorecen claramente a los andaluces, ya que, de los últimos diez partidos, los de Nervión han ganado cuatro, siendo el último en septiembre del año pasado en Vallecas; han empatado cinco y los vallecanos solo han ganado uno.
Precisamente, la última victoria de los madrileños ante los hispalenses fue en el Sánchez-Pizjuán, estadio que acogerá el estreno liguero de ambos clubes en la temporada 2026-2027, en octubre de 2022. Es decir, hace casi cuatro años que los blanquirrojos le tienen cogida la talla al conjunto de la franja.
Dos clubes muy conectados
La realidad de ambos equipos, ya decíamos, es similar. Deben vender caro para poder optar a jugadores, que más bien son apuestas, a un precio no muy elevado. Precisamente, entre Sevilla y Rayo ha habido contactos en las últimas horas.
Ante la salida de Pep Chavarría al Chelsea, los franjirrojos se han fijado en un descarte de Luis García Plaza, Adrià Pedrosa. El catalán estuvo cedido esta pasada temporada en el Elche, pero los alicantinos no han peleado por mantenerlo en propiedad y, con el fichaje de Julio Díaz y la presencia de Suazo, el de Barcelona debe buscar una salida.
La otra comunicación que ha surgido entre los andaluces y los madrileños es en la dirección contraria, ya que fue el Sevilla el que se interesó en Jorge de Frutos. Los hispalenses no descartan una gran venta antes del cierre de mercado y uno de los jugadores con mejor escaparate es Rubén Vargas.
Solo si el suizo acabara saliendo de Nervión se podría plantear un esfuerzo por el de Navares de Enmedio. Sin embargo, los casi 45 millones que ha recibido el Rayo por Mendy y Chavarría le permiten no tener que malvender.
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