La dana que azotó El Palo durante la madrugada del pasado sábado dejó importantes consecuencias en distintos negocios de la barriada malagueña. Uno de los afectados es el de Cristina Parody, que tiene un local de una ludoteca alquilada que se ha visto obligada a interrumpir su actividad después de que un árbol cayera sobre el techo del establecimiento tras el impacto de un rayo.
Cristina no se encontraba en el local cuando ocurrieron los hechos, pero recibió la llamada de varios vecinos que le alertaron de lo sucedido. «No tenían muy claro cómo había impactado sobre mi local», explica. Ante la incertidumbre, un familiar se desplazó hasta el establecimiento para comprobar los daños y avisó a los bomberos.
El negocio inundado y trabajo durante varias horas para solucionarlo
A su llegada, el árbol ya había caído sobre el techo y el agua había inundado parte del interior del negocio. Los trabajos para achicarla se prolongaron durante varias horas. Según relata la propietaria, los equipos estuvieron trabajando desde aproximadamente la una de la madrugada hasta las seis de la mañana del sábado. Aunque el local ya se encuentra seco, las consecuencias siguen siendo visibles.
«Las paredes están llenas de humedades y alguna que otra grieta que ha surgido a raíz del agua que ha absorbido del árbol», señala. A estos desperfectos se suman las goteras y los daños que todavía deben evaluarse una vez que la estructura se haya secado por completo.
Sin embargo, la principal preocupación de la propietaria es cuándo podrá volver a abrir sus puertas, tal y como indican «estamos sin trabajar». Los bomberos le indicaron que debía restringir la actividad por y por el momento Cristina no tiene una fecha concreta para la retirada del árbol ni información definitiva sobre cuándo podrá recuperar la normalidad. Según explica, este lunes le comunicaron que se estaba trabajando en ello, aunque sin concretar una hora o un día para finalizar las tareas.
Pérdidas por no poder abrir la público
Mientras tanto, las pérdidas económicas se acumulan debido a la imposibilidad de desarrollar su actividad. «Ahora mismo son pérdidas», afirma. Pese a las dificultades, la propietaria ha recibido el apoyo de otros comerciantes de la zona. Una compañera con un negocio cercano le ha ofrecido sus instalaciones como alternativa, aunque todavía no ha tomado una decisión ante la incertidumbre sobre los próximos pasos.
La vuelta a la actividad dependerá ahora de la retirada del árbol y de la evaluación de los daños que ha sufrido el establecimiento. Hasta entonces, la ludoteca permanecerá cerrada y Cristina seguirá a la espera de conocer cuándo podrá retomar su trabajo.
Síguenos en redes




