Ingeniería Informática, Ingeniería de Software e Ingeniería de Energías Renovables. Estas son las tres carreras universitarias con mayor empleabilidad percibida en España según el informe ‹Carreras universitarias con mayor empleabilidad en España 2026-2027›, presentado este lunes por la Cátedra Universidad CEU San Pablo y Adecco. En el extremo opuesto, Historia del Arte, Filosofía e Historia son las titulaciones que más asocian tanto empresas como estudiantes a menores oportunidades laborales.
El estudio ha consultado a más de 2.000 universitarios y más de 600 empresas mediante una metodología estadística llamada MaxDiff —que mide con precisión qué opciones se perciben como mejores o peores dentro de un conjunto—, combinando además análisis del contexto económico y educativo actual.
Las ingenierías tecnológicas lideran la empleabilidad percibida en España, seguidas de cerca por Medicina y Telecomunicaciones
Qué dice el ranking general
Cuando se combinan las valoraciones de empresas y estudiantes, el resultado es claro: las carreras técnicas dominan la tabla. Ingeniería Informática encabeza el listado con un 68,3% de percepción positiva de empleabilidad, seguida de Ingeniería de Software (64%) e Ingeniería de Energías Renovables (61,4%).
En el lado contrario, Historia del Arte obtiene el peor dato, con un 82,7% de los encuestados que la asocian a pocas salidas laborales. Le siguen Filosofía (79,8%) e Historia (77,1%).
Lo que piensan los estudiantes
Entre los universitarios, el top cinco de carreras más empleables es prácticamente idéntico al ranking general: Ingeniería Informática (65,4%), Ingeniería de Software (59,5%), Ingeniería de Energías Renovables (57,7%), Medicina (55,6%) e Ingeniería de Telecomunicaciones (53,8%).
Las consideradas con menos salidas son también las mismas: Historia del Arte (81%), Filosofía (78,3%) e Historia (76%).
Empresas y universitarios coinciden: tecnología y salud tienen futuro. Las humanidades, pese a sus competencias transversales, siguen siendo las menos valoradas en términos de inserción laboral
Lo que valoran las empresas
Las empresas siguen una lógica similar, aunque con algunos matices. Ingeniería Informática lidera también desde la perspectiva empresarial con un 62,8%, seguida de Ingeniería de Software (59,3%), Ingeniería de Telecomunicaciones (51,1%), Ingeniería de Energías Renovables (50,8%) y Medicina (48,9%).
Las menos valoradas coinciden de nuevo: Historia del Arte (76,9%), Filosofía (72,4%) e Historia (70,1%), aunque con porcentajes ligeramente inferiores a los que señalan los propios estudiantes.
Por sectores, la tecnología lo atraviesa todo
El informe también analiza la empleabilidad por sectores económicos, y el resultado es revelador: Ingeniería Informática aparece en el primer puesto en construcción (57,5%), servicios y comercio (64,1%) y sector primario (77,4%). En el sector industrial, es Ingeniería de Energías Renovables quien lidera, con un 58,5%.
Esto confirma, según el propio estudio, que «el empleo es cada vez más tecnológico y que la transformación digital se ha convertido en un requisito transversal para gran parte del tejido productivo, incluso en sectores tradicionalmente alejados de la tecnología».
El informe matiza que la baja percepción de empleabilidad de las humanidades no significa que carezcan de valor. Disciplinas como Historia, Filosofía o las Filologías aportan competencias muy demandadas: pensamiento crítico, comunicación, análisis cultural y capacidad de adaptación. El problema, señala el estudio, es que estas habilidades no siempre se traducen en una inserción laboral rápida o bien remunerada.
Entre el 22% y el 25% de los graduados universitarios trabajan en empleos que no están relacionados con su formación, lo que lastra la productividad y la satisfacción laboral
Diferencias entre generaciones
El estudio también detecta diferencias según la edad. La generación Z —los nacidos aproximadamente entre 1997 y 2012— prioriza incorporarse al mercado laboral cuanto antes. Los millennials y la generación X, en cambio, se preocupan más por la estabilidad y la sostenibilidad de su carrera a largo plazo. En cualquier caso, todas las generaciones coinciden en señalar la tecnología y la salud como los sectores con más futuro.
El título ya no lo es todo
Una de las conclusiones más llamativas del informe es que la empleabilidad «depende cada vez menos del título universitario en sí mismo y más de la capacidad de generar valor en contextos profesionales reales». Aunque la educación superior sigue siendo un factor diferencial —mejora el acceso al empleo, los salarios y reduce el riesgo de desempleo—, esta ventaja no se distribuye por igual entre todas las titulaciones.
El desajuste entre formación y empleo es uno de los principales retos identificados: entre el 22% y el 25% de los graduados trabaja en puestos que no tienen relación con lo que estudiaron, con el consiguiente impacto en productividad, salarios y satisfacción personal.



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