Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en las elecciones del próximo 29 de noviembre podrán votar un total de 38.728.356 electores. De ellos, 3,2 millones de jóvenes de 18 a 24 años están llamados a las urnas. Andalucía es la comunidad que más voto joven concentra con 641.061 menores de 25. En la provincia de Sevilla hay 158.020 y en Málaga, 120.297.
En esta franja de edad, según dicen las encuestas y barómetros como el del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), es donde Vox presenta batalla y se ubica como segundo partido en intención de voto por detrás del PSOE. Si bien, hay analistas políticos que aseguran que se da una cierta paradoja entre las encuestas y lo que pasa finalmente en las urnas.
Estudios como los del Centra apuntan que, por ejemplo, en las autonómicas andaluzas, el voto joven fue esencialmente bipartidista y que el PP supo contener dicha franja de edad que principalmente se decantó por el PSOE. Aunque también Adelante Andalucía es un partido que cosechó buenos resultados entre los electores jóvenes.
Pese a que encuestas previas aludían a la fortaleza de Vox en franjas jóvenes de 18 a 24 años, los datos proyectados en el entorno de las elecciones mostraron que el PP consiguió frenar dicho avance y absorber parte de esos apoyos.
Por ahora, a mes vista de las elecciones generales de 2029, el empuje en esta franja de edad se reparte entre PSOE y Vox. Los buenos datos de la entrevista de Pedro Sánchez en ‹La Revuelta› o el uso de las formaciones políticas de redes sociales como TikTok, la de los jóvenes, demuestran que los partidos están muy volcados en atender la volatilidad de este sector poblacional.
No obstante, son los votantes que menos seguro tienen ir a votar. Esa incertidumbre y esos giros finales o cierta tendencia al abstencionismo, hace que los partidos pongan muy en cuarentena esta franja de edad a la hora de analizar la tendencia de voto. En Andalucía la experiencia reciente es que el Partido Popular, que habría perdido fuelle entre los votantes semiadolescentes, luego logra vestirse bien cuando llega la hora decisiva y ofrece solvencia para estos jóvenes.
La preocupación por la vivienda
Los datos del barómetro del CIS de septiembre apuntan que, en la franja general de 18 a 24 años, el PSOE mantiene el liderazgo con un 30,6% de la intención de voto, seguido por Vox con un 23,4%. Se queda algo rezagado el PP como tercera opción con apenas un 13,9%. A nivel español, Alberto Núñez Feijóo no estaría logrando imitar el «efecto arrastre» o la imagen de transversalidad y pragmatismo que sí gusta a los jóvenes andaluces de Juanma Moreno.
De todos modos, el voto joven es el más volátil, indeciso y propenso a cambiar a última hora de todo el censo electoral, lo que convierte cualquier estimación para las elecciones generales del 29 de noviembre en un escenario muy abierto.
Lo que está claro es que todos los barómetros, incluido el andaluz, señalan la vivienda como un tema que va a ser clave en la emisión del voto. De ahí que muchas de las propuestas de los mítines y los debates vayan a centrarse en ese foco que tanto preocupa a unos jóvenes sin una perspectiva clara en este asunto.
Síguenos en redes





