El incendio forestal declarado en el entorno de El Cerro de Andévalo (Huelva) ha obligado este miércoles al desalojo preventivo de 384 vecinos de Villanueva de las Cruces después de que un cambio en la dirección del viento complicara la evolución del fuego. Pese a ello, la Junta de Andalucía asegura que la población se encuentra «fuera de peligro» gracias a la rápida actuación del dispositivo de extinción, aunque el incendio continúa siendo complejo y mantiene varios frentes activos.
El viento vuelve a ser clave
Así lo ha explicado el vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en Tharsis, donde ha hecho seguimiento de la evolución del incendio junto a los responsables del operativo. El consejero añadió que el incendio ha estado muy condicionado por el viento, especialmente por las rachas de componente noroeste, habituales en la provincia de Huelva, que han alcanzado velocidades de entre 25 y 35 kilómetros por hora.
Las 384 personas evacuadas fueron trasladadas inicialmente a El Cerro de Andévalo y Calañas tras el avance de las llamas a causa del viento. Posteriormente, la Junta decidió concentrar a todos los desalojados en el polideportivo de Calañas, donde Cruz Roja habilitó un albergue provisional para atender a quienes no pudieran regresar a sus viviendas durante la jornada.
120 bomberos trabajan en su extinción
El dispositivo desplegado para combatir el incendio continúa siendo uno de los más importantes activados este verano en Andalucía. Durante el día han intervenido 13 medios aéreos junto a más de 120 bomberos forestales del Plan Infoca, además de dos grupos del Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva. Además, la carretera A-475 continúa cortada al tráfico entre los kilómetros 11,8 y 22,4, en el tramo que conecta Villanueva de las Cruces con Alosno, debido a la proximidad del incendio.
1.200 hectáreas afectadas
Las primeras estimaciones apuntan a que el incendio podría haber recorrido ya más de 1.200 hectáreas, si bien la superficie finalmente calcinada no podrá determinarse hasta que el fuego quede completamente estabilizado y se realice la correspondiente evaluación técnica. Los efectivos de emergencia continúan centrando sus esfuerzos en contener los dos frentes que permanecen activos y evitar que las llamas alcancen nuevas zonas habitadas.



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