La Policía Nacional ha desarticulado dos organizaciones criminales dedicadas presuntamente al traslado clandestino de personas desde Ceuta hasta la península.
Las operaciones policiales conjuntas se han saldado con la detención de cinco personas que operaban principalmente entre la ciudad autónoma y el municipio gaditano de La Línea de la Concepción. Según han confirmado fuentes del cuerpo, los investigados empleaban embarcaciones de pequeñas dimensiones y nulas medidas de seguridad, llegando a exigir elevadas sumas de dinero que oscilaban entre los 8.000 y los 9.000 euros por cada viaje.
Logística, casas patera y pilotos especialistas
La primera de las investigaciones detectó una red criminal perfectamente estructurada que operaba entre Ceuta y La Línea de la Concepción. La organización trasladaba embarcaciones de pequeño calado desde la costa de Cádiz hasta el litoral ceutí con el único propósito de recoger a migrantes en situación irregular. Para la captación de las víctimas, la red utilizaba a una serie de intermediarios encargados de localizar a personas procedentes de los recientes asaltos masivos a nado.
Una vez captados, los migrantes eran ocultados en domicilios particulares, garajes y otros inmuebles de espera controlados por la trama. Con el fin de eludir los controles de seguridad, realizaban traslados discretos en vehículos de apoyo hasta los puntos de embarque. Para pilotar las lanchas, los cabecillas subcontrataban a navegantes experimentados a los que abonaban grandes sumas de dinero debido a su habilidad para realizar maniobras evasivas a alta velocidad en alta mar.
Esta primera fase de la operación culminó con cuatro detenidos (dos en Ceuta y dos en La Línea) y la incautación de una lancha rápida que había quedado encallada en Benzú.

Cinco horas a la deriva en mitad de la niebla
La segunda línea de investigación se centró en un grave incidente marítimo registrado el pasado 14 de agosto. Siete migrantes fueron interceptados en plena madrugada en la playa de El Burgo, en La Línea, tras completar una peligrosa travesía de 40 kilómetros a bordo de una embarcación de apenas cinco metros de eslora. Los tripulantes viajaban completamente hacinados, sin chalecos salvavidas ni sistemas de señalización o rescate, quedando a la deriva en mitad del Estrecho de Gibraltar bajo unas condiciones meteorológicas extremas marcadas por una densa niebla.
Las declaraciones de los testigos revelaron que el responsable de este trayecto llegó a embolsarse un beneficio de 56.000 euros en una sola noche.
Por estos hechos, este último detenido ha ingresado en prisión provisional por un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, valorándose los agravantes de ánimo de lucro y el riesgo extremo para la vida de los ocupantes.
Ambos operativos, que suman un total de cinco arrestados, continúan abiertos bajo la coordinación de la Policía Nacional y la Fiscalía contra el tráfico ilícito de migrantes.


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