La Guardia Civil ha detenido en Almería a tres personas sospechosas de participar en el asesinato a tiros de un policía belga durante un servicio en la localidad de Jette, en Bruselas. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 12 al 13 de octubre y la víctima fue identificada como Nordine el Talbi, de 41 años. Los arrestos se produjeron antes de que los sospechosos pudieran embarcar en un barco con destino a Marruecos, una posible huida que había motivado la activación de un dispositivo policial en las inmediaciones del puerto de Almería.
La operación fue posible gracias a la coordinación entre la Guardia Civil y la Policía Federal belga, que intercambiaron información en tiempo real para localizar a los investigados.Según ha informado el Ministerio del Interior, sobre los tres detenidos pesaban varias Órdenes Europeas de Detención y Entrega (OEDE), emitidas a petición de las autoridades belgas.
Un operativo para evitar su huida a Marruecos
La Guardia Civil tuvo conocimiento de que varios de los presuntos implicados en el asesinato habían huido y podían encontrarse en la provincia de Almería. La información fue trasladada por la Policía Federal belga a través del oficial de enlace de la Guardia Civil en Bélgica.
Ante la sospecha de que los investigados pretendían abandonar España por vía marítima, los agentes desplegaron un dispositivo en las inmediaciones del puerto almeriense. El objetivo era localizar y detener a los sospechosos antes de que pudieran embarcar rumbo a Marruecos. Tras varias horas de operativo, los agentes consiguieron arrestar a los tres individuos. Según Interior, los detenidos opusieron resistencia física durante la intervención policial.
Esclarecer el asesinato del agente
La actuación continuó después de las detenciones con nuevas diligencias dirigidas a recabar pruebas sobre el crimen. Para ello, se emitió una Orden Europea de Investigación (OEI), que permitió activar los mecanismos de cooperación judicial entre España y Bélgica. Los investigadores entraron en una vivienda localizada durante el operativo con el objetivo de buscar indicios que contribuyeran a esclarecer los hechos y aportar nuevas pruebas a las autoridades judiciales belgas. La operación se desarrolló mediante una coordinación policial y judicial internacional, con comunicación directa entre los responsables de ambos países durante las distintas fases de la investigación.
Los tres sospechosos fueron puestos a disposición judicial en la mañana del 19 de octubre ante el Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, según ha informado el Ministerio del Interior.Las detenciones han tenido una importante repercusión en Bélgica. El 18 de octubre, el fiscal responsable del caso y el jefe de la Policía Federal de Bruselas ofrecieron una rueda de prensa en la que destacaron la rapidez del intercambio de información y la eficacia de la operación conjunta.
Síguenos en redes





