El Ministerio de Patrimonio de Gibraltar ha abierto una auténtica ventana en el tiempo que nos deja abierto el interés de conocer un poco más la historia de la colonia británica en el desarrollo de la II Guerra Mundial. Y es que, el gobierno gibraltareño ha traducido y publicado una colección inédita de documentos militares de la Alemania nazi que detallan, con precisión quirúrgica, cómo Adolf Hitler planeó el asalto al Peñón entre 1940 y 1941.
Estos archivos, que fueron incautados por el ejército ruso al final de la Segunda Guerra Mundial y han permanecido bajo llave en sus archivos secretos, acaban de ser traducidos al inglés, revelando la enfermiza obsesión del Tercer Reich por controlar el Estrecho y asestar un golpe mortal a la colonia británica.
Radiografía de una obsesión: los secretos del espionaje nazi
La documentación desclasificada por las autoridades del Peñón demuestra que el aparato de inteligencia alemán se infiltró hasta las mismísimas entrañas de la Roca, alcanzando un nivel de detalle que pone los pelos de punta.
Entre los legajos recuperados destaca con luz propia el denominado Caso 76, un pormenorizado mapa-esquema a escala 1:5.000 donde los ingenieros del Reich lograron cartografiar al milímetro toda la red de galerías y túneles subterráneos de Gibraltar. Sabían perfectamente dónde se protegían y por dónde se movían las tropas británicas. Aquí no se les escapaba nada.

Esta minuciosa radiografía subterránea se complementaba con un escrupuloso trabajo de campo de la Wehrmacht.
El departamento de inteligencia militar alemán —el célebre Abwehr-1— custodiaba el Caso 51, un expediente completo que recopilaba el procesamiento primario de sus agentes infiltrados en la zona. Este archivo incluía una valiosísima colección de mapas de esquemas y fotografías reales tomadas sobre el terreno para preparar las operaciones de sabotaje.
Y por si fuera poco, los informes de inteligencia puros recopilados en el Caso 615 demuestran cómo la alta inteligencia militar del Reich evaluaba minuciosamente las flaquezas de las fortificaciones aliadas.
Cientos de cañones apuntando a la Roca
Con toda esta información bajo el brazo, el Alto Mando alemán diseñó un castigo de artillería que pretendía ser brutal. Los planes de fuego desclasificados revelan de manera exacta cómo se iba a coordinar el ataque.
El Caso 13 recoge los planes de fuego y calendarios temporales diseñados por el jefe del 105º Grupo de Artillería, mientras que el Caso 302 detalla las posiciones de disparo, sectores de tiro y el plan de fuego específico trazado para el 70º Regimiento de Artillería.
Además, Caso 6ojo a los detalles de logística porque en el Caso 6 se conservan los esquemas de organización de las líneas de comunicación necesarias para que el jefe del grupo de artillería coordinase el bombardeo. Sus cañones tenían asignados cientos de objetivos fijos distribuidos por todo el Peñón: desde las defensas de Landport y la emblemática muralla de Carlos V, hasta los cuarteles, galerías, instalaciones portuarias y los propios puestos de observación británicos. Todo estaba listo para una destrucción sistemática previa al asalto de la infantería.

El espionaje en las carreteras andaluzas y la cita Canaris-Franco
Uno de los puntos que más ampollas va a levantar en nuestra comunidad es el análisis del entorno logístico español. Los informes de reconocimiento del Caso 627, procedentes del departamento de inteligencia del Grupo de Ejércitos ‹D›, detallan que oficiales del Reich realizaron inspecciones físicas sobre las carreteras y la infraestructura del sur de España. El objetivo era calcular al milímetro cómo trasladar una gigantesca red de transporte, depósitos de mi unión y suministros masivos coordinados por el mando del 49º Cuerpo de Ejército de Montaña, cuyos planes logísticos han visto la luz Caso 626 . Querían usar nuestro suelo para su maquinaria de guerra.
Semejante despliegue requería, evidentemente, una delicada diplomacia secreta. Entre los documentos traducidos destacan los informes guardados en los Casos 337 y 338, que contienen las traducciones directas de los informes del Almirante Wilhelm Canaris, jefe del espionaje nazi, sobre sus viajes a España en 1940. Estos textos recogen con total crudeza las conversaciones de Canaris con altos cargos del régimen de la época y, muy especialmente, los detalles de su reunión clave con el dictador Francisco Franco entre el 22 y el 27 de julio de 1940 para tantear la implicación española ante la inminente invasión militar.
De Joe García al ministro Cortés: el valor de la investigación
Conviene hacer memoria histórica para entender la magnitud de lo que se ha publicado. Ya en 1979, el respetado periodista y editor gibraltareño Joe García destapó los entresijos de esta amenaza al escribir y publicar un libro pionero sobre la Operación Félix, cuya investigación amplió con nuevo y valioso material en el año 2008. Ahora, la disponibilidad en abierto de todos estos expedientes militares en inglés viene a enriquecer de manera definitiva aquel legado documental, permitiendo cruzar datos históricos trascendentales que hasta hoy permanecían ocultos.
Estos documentos ofrecen una perspectiva extraordinaria del papel de Gibraltar durante la Segunda Guerra Mundial y de la importancia estratégica que el Alto Mando alemán atribuía a la Fortaleza
El impacto histórico de todos estos legajos desclasificados es un baremo histórico incalculable, puntualiza Cortés, «revelan con gran detalle el alcance de los preparativos militares para un ataque que, afortunadamente, nunca llegó a producirse», convirtiéndose desde ya en un recurso de inestimable valor para historiadores, investigadores y estudiantes.
Tropas de élite para un asalto que nunca llegó
Hitler no planeaba un ataque ordinario, quería arrasar. Las órdenes operativas desclasificadas revelan que la primera línea de la ofensiva estaba asignada a unidades de élite de la maquinaria de guerra alemana.
El Caso 217 destapa las órdenes de ataque dirigidas específicamente al célebre Regimiento de Infantería ‹Großdeutschland› (Gran Alemania).
Por otro lado, el Caso 239 contiene las directrices para el 98º Regimiento de Cazadores de Montaña y el Caso 49 detalla las órdenes de ofensiva para el Estado Mayor del 620º Regimiento de Ingenieros de Minas y Montaña, encargados de abrir brecha en las fortificaciones. Incluso se contemplaba el uso de armamento pesado especial, como las fuerzas de morteros de propósito especial reflejadas en el Caso 397.
A este despliegue operativo terrestre cabe sumar los planes estratégicos que se cruzaban con la Operación León Marino, localizados en el Caso 738, que distribuían tareas de combate específicas a las fuerzas navales del Reich.

Por fortuna para los habitantes de la comarca, la operación dependía de un apoyo incondicional y una entrada en la guerra por parte de Franco que nunca se llegó a consolidar en los términos que exigía Berlín. Los planes terminaron archivados de forma definitiva. A sensu contrario de lo que Hitler esperaba, la prudencia o el cálculo político español salvaron a la zona de una carnicería, dejando para la posteridad uno de los mayores episodios de historia ficción del Campo de Gibraltar.
Hoy, gracias a la digitalización del Ministerio de Patrimonio, cualquier ciudadano o investigador puede bucear de forma gratuita en los planes de la operación que a punto estuvo de cambiar para siempre el destino de la colonia británica y de toda Andalucía.
Si usted lector es de los curiosos de los detalles de la historia de la II Guerra Mundial y reconoce la importancia de la autopista marítima que supone el Estrecho de Gibraltar, unido a la necesidad de encontrar los pormenores de una plantilla de espías entre el continente europeo y el africano con especial parada en la colonia británica, le invitamos a repasar los documentos sacados a la luz por el Ministerio del Patrimonio gibraltareño en el siguiente enlace https://www.ministryforheritage.gi/russian-german-project .


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