El Zoo de Castellar, ubicado en el municipio gaditano de Castellar de la Frontera, se encuentra de enhorabuena tras el nacimiento de dos cachorros de tigre de Bengala. El nacimiento, que consta de un macho y una hembra, supone un gran motivo de alegría para todo el equipo del parque, ya que hacía bastantes años que las instalaciones no registraban nacimientos de esta subespecie felina.
Dos semanas clave para garantizar su salud
Ambos ejemplares nacieron el pasado 9 de julio. Desde entonces, los profesionales del centro han volcado sus esfuerzos en superar las dos primeras semanas de vida de los felinos, un periodo crítico y fundamental para asegurar su correcto desarrollo y tratamiento veterinario inicial. Tras superar con éxito esta fase clave, los cachorros se encuentran debidamente tratados y bajo constante supervisión.
Los padres de las crías llegaron a Castellar procedentes de diferentes centros de rescate y programas de intercambio de crías con los que colabora activamente la instalación. La llegada por sorpresa de estos nuevos cachorros refuerza el papel del parque como núcleo de protección animal.

El reto de la conservación en cautividad
La cría en cautividad y el desarrollo de planes de conservación eficaces implican un arduo esfuerzo humano y económico. El tigre de Bengala es una especie que actualmente se encuentra en grave peligro de extinción en su hábitat natural debido a la pérdida de territorio y la caza furtiva. Por ello, cada nuevo nacimiento en entornos controlados se traduce en una pequeña victoria global para evitar la desaparición de la especie.
Dadas las dimensiones de las instalaciones de Castellar, el centro recurre de forma habitual al intercambio coordinado con otras entidades internacionales especializadas cuando se produce una saturación de ejemplares. De esta manera, garantizan siempre el máximo bienestar de la fauna alojada, actuando como embajadores biológicos para concienciar a los visitantes sobre la protección del medio ambiente



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