El Aeropuerto de Jerez de la Frontera se ha convertido este martes en el escenario de un complejo despliegue de seguridad. Un total de 220 efectivos procedentes de 21 organismos públicos han participado en un simulacro general de accidente aéreo. El ejercicio, organizado de forma conjunta por la Agencia de Emergencias de Andalucía y Aena, ha servido para evaluar la capacidad de respuesta y la coordinación institucional ante una gran catástrofe en las instalaciones aeroportuarias.
El escenario ficticio ha recreado el impacto en pista de un globo aerostático no autorizado contra una aeronave comercial con 76 personas a bordo. La gravedad del siniestro —que simulaba un balance de 58 fallecidos, 20 heridos de diversa consideración y dos desaparecidos— ha obligado a activar de forma sucesiva los planes de emergencia del propio aeropuerto, el plan territorial del Ayuntamiento de Jerez y, finalmente, el Plan Territorial de Emergencias de Andalucía en su situación operativa 1.
Herramientas digitales de vanguardia
La principal novedad del ejercicio ha sido el testeo de una nueva herramienta de accesibilidad desarrollada por el 112, los Agentes de Medio Ambiente y el Grupo de Emergencias de Andalucía.
Los efectivos han puesto a prueba un visor cartográfico digital optimizado para dispositivos móviles y web. Este sistema permite a los equipos de rescate visualizar en tiempo real las rutas de acceso más rápidas, los puntos exactos de instalación de los puestos de mando y la delimitación de la zona base de operaciones.
Sobre el terreno, el dispositivo desplegó un Puesto de Mando Avanzado (PMA) para centralizar la información. Los servicios sanitarios del 061 y Cruz Roja ejecutaron las labores de triaje de los heridos y activaron una «noria de ambulancias» para su evacuación simulada a los hospitales de la provincia, una vez extinguido el incendio del fuselaje por parte de los bomberos.
Atención psicológica y gestión de crisis
Más allá de las labores de rescate y excarcelación, el simulacro ha incidido en la gestión humana de la tragedia. La organización constituyó una sala de crisis, un centro de atención a personas ilesas y espacios específicos para el cuidado de los familiares. En estas áreas operó el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (Giped), junto a la figura del PECO (Persona de Contacto), encargada de canalizar de forma oficial la información y el apoyo a las familias de las víctimas.
La delegada de la Junta de Andalucía en Cádiz, Mercedes Colombo, supervisó las operaciones de coordinación y destacó que, tras los despliegues reales del Plan Romero y el Gran Premio de Jerez, estos ejercicios periódicos son indispensables para mantener a los equipos permanentemente alerta.



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