El rictus de José Ignacio García la noche del 17M era serio. Se lo dijo más de una persona al candidato de Adelante Andalucía. La razón, explica, es que un debate interno en el seno de la formación le hizo mantener la compostura y pese a la felicidad de haber logrado ocho escaños, pensaba que había que guardar la compostura por la victoria de la derecha y por los retos que están por delante. Desafíos como presentarse a las generales contar con o dos tres escaños «determinantes» para el Gobierno de España.
Cerca de un mes después de aquella noche electoral que parece que ocurrió en otro milenio, García atiende a 101TV en los Jardines del Valle de Sevilla, entre vecinos paseando el perro y operarios de la limpieza que buscan una foto con uno de los políticos de moda del Parlamento andaluz.
«Hace falta una oposición de izquierda que no esté pringada en casos de corrupción», resume el líder del partido andalucista todavía abrumado por el apoyo de 400.000 personas aunque intentando mantener los «pies en el suelo» para ser el azote de Juanma Moreno.
-¿Le sorprende el silencio que ha habido después del 17M?
-No por esperado deja de sorprender un poco, sobre todo en los partidos que están destinados a gobernar. Yo creo que necesitaban ese silencio para empezar a fraguar un pacto que es especialmente negativo para Andalucía. A mí lo que me preocupa es que va a ser un pacto que va contra las clases trabajadores, contra las mujeres y contra Andalucía.
-En una entrevista en precampaña hablaba de la necesidad de romper el eje Sevilla-Cádiz y expandirse por el territorio. Su partido ya está en seis provincias: ¿impone ese reto?
-Es verdad que hablábamos de la importancia de construirse por toda Andalucía, de una fuerza política que aspira a representar a la clase trabajadora andaluza como es Adelante Andalucía esté en todas las provincias. Es un reto, pero ya los decíamos «ya no somos el Adelante Andalucía de Sevilla o Cádiz, ya somos mucho más» y lo hemos demostrado. Nos da fuerza, nos da alegría, pero sabemos que todavía no hemos conseguido nuestros objetivos, que mientras la derecha siga gobernando va a seguir habiendo políticas contra la mayoría social de Andalucía.
Ahora tenemos más fuerza y hemos sentado las bases para poder empezar a echar a las derechas en un futuro. Todavía no hemos conseguido el objetivo, hemos sentado las bases y se nos abre un abanico de retos y de tareas por delante. Tenemos mucha ilusión, pero también muchas tareas y retos pendientes.
-¿Por dónde va a ir la oposición de Adelante Andalucía?
-Vamos a seguir esa línea coherente que hemos hecho hasta ahora. Lo que pasa es que lo vamos a hacer con más gente, con mejor gente y con más fuerza de lo que hemos hecho hasta ahora. Vamos a seguir esa doble vía: por un lado una oposición contundente contra la derecha; y por otro lado, a seguir proponiendo ideas y mejoras para vida de la gente: comedores escolares, gafas gratuitas, la sanidad, la salud mental, la vivienda… Se abre un tiempo nuevo en el que el PP va a depender de Vox y nosotros vamos a estar muy vigilantes porque sabemos que este gobierno puede emprender una serie de políticas contra la clase trabajadora contra el 99% de la población andaluza, contra las mujeres, contra nuestros vecinos que tienen otro color de piel o contra personas LGTBIQ.
-Las siguientes elecciones a priori son las municipales. Ya han manifestado su idea de concurrir en todas las provincias. ¿Están preparados para ellos?
-Si empezáramos ahora no nos daría tiempo. La cuestión es que nosotros no hemos empezado ahora. Nosotros en el año 2023 nos presentamos en muchos lugares. Las municipales no salieron bien, entramos en algunos ayuntamientos, pero en la mayoría quedamos fuera y desde el día después empezamos a trabajar construyendo asambleas, equipo, liderazgo, programas, prácticas y campañas temáticas.
«Ahora está entrando mucha gente a Adelante Andalucía, las próximas municipales nos cogen trabajando y con el camino ya empezado»
Entonces, en realidad, cuando hemos llegado a este 17M ya estamos en el después. Ahora está entrando mucha gente en Adelante Andalucía. Nos cogen trabajando, nos coge con el camino ya empezado. Yo creo que el próximo mayo 2027, nosotros vamos a dar un salto importante porque ya estamos en realidad en el camino y de hecho en los próximos meses vamos a anunciar candidaturas, gente que va a dar la cara y que va a tirar.
-¿Cuáles son los perfiles?
-Ya tenemos portavoces en muchos sitios y otra gente que que ya están con nosotros y que hace falta anunciar pero que de alguna forma van a ser naturalmente los candidatos. Va a ser gente normal y corriente, gente trabajadora, gente que no viene de la política profesional, gente que no es que ha estado años y años en cargos públicos, sino gente que lo que conoce son los problemas de la vivienda, la precariedad laboral o el tema de los cuidados. Gente que sabe los problemas para encontrar una plaza en la universidad pública, en la FP pública para ellos o para su familia. Entonces, gente normal y corriente, pero a la vez sobradamente preparada.
-¿Cuesta encontrarlos?
-Totalmente cuesta muchísimo. Hay cosas que creo que hay que contar. No es fácil ser candidato de Adelante Andalucía porque cuando uno lo es a cualquier elección no se te abren puertas, sino que muchas veces se te cierran laboralmente. Porque un diputado de Adelante de Andalucía o una concejala se va a tener que partir la cara por defender a las trabajadoras de la subcontrata del Ayuntamiento o de la Junta de Andalucía. Se va a tener que enfrentar a empresas, se va a tener que enfrentar a constructoras, a gente que hace todo tipo de atropellos medioambientales, se va a tener que enfrentar a los poderes. Yo he llamado a compañeros y compañeras que yo creía que eran los mejores para ser candidatos y me han dicho «me encantaría, yo estoy ahí y trabajo, pero yo no puedo poner la cara porque entonces no me contratan». Y eso pasa.
«No es fácil ser candidato de Adelante Andalucía porque cuando uno lo es a cualquier elección no se te abren puertas, sino que muchas veces se te cierran laboralmente»
Y después está la otra parte. Cuando llegan a la institución hay muchas cosas que son extrañas para la gente normal y corriente, cosas que son absurdas, Y entonces, hay que acostumbrarse, hay que seguir estando incómodo, pero también hay que aprender determinadas cosas.
-Luego está la repercusión mediática nacional: ¿cómo se lleva eso?
-Pues con los pies en la tierra. Yo creo que hay como un plano personal del que yo creo que hay que guardar un poquito de salud mental y afrontar esto en colectivo, sabiendo que ni cuando salen las cosas muy bien es porque yo soy muy bueno, ni cuando salen las cosas mal es porque yo soy muy malo, sino que son cuestiones colectivas, de equipo. Y después también sabiendo que mi vida, mi trabajo, cuando termine ese trabajo parlamentario está mi entorno familiar y personal que son mis amigos y son gente que no tiene nada que ver con la política.
Y después, por otro lado, hay cierto vértigo y es normal. Tenemos ahora nuevas responsabilidades y eso implica miedos. Cómo no me va a dar miedo que haya 400.000 personas que hayan puesto sus esperanzas en Adelante Andalucía. Lo que pasa es que no es un miedo paralizante, es un miedo bueno, entre comillas. Un miedo que te alerta pero que te ayuda a la vez a tomarte las cosas en serio y a tomarte las cosas con mucha responsabilidad y a trabajar el doble si es posible. Cuando una persona emprende un reto personal o laboral, hay una serie de emociones, algo que te dice «oye, esto es una cosa importante» y te lleva a tener mucha responsabilidad y da un poquito de canguelo, pero eso no te paraliza, te hace seguir para adelante.
-Se habla ya del salto de Adelante a las generales, de un «BNG andaluz». ¿Cómo están preparando eso?
Vamos a presentarnos las ocho provincias como Adelante Andalucía. De hecho, el mandato del 17 de mayo es seguir siendo Adelante Andalucía, una fuerza andalucista que pone los intereses de la clase trabajadora andaluza por encima de cualquier mandato. Por encima de un partido con sede en Madrid que te diga que te tienes que callar sobre cualquier cosa. Y además somos una izquierda independiente del PSOE, independiente del Gobierno central. Y eso también nos da mucha libertad. Por ahora, con todos los casos de corrupción, nosotros hemos sido una izquierda que ha dicho claramente oye, esto no es de izquierda, hace falta una izquierda que no dé vergüenza, una izquierda que condene toda la corrupción, una izquierda limpia. Yo creo que eso representamos desde Adelante Andalucía y creo que vamos a entrar en el Congreso de los Diputados.
«Imaginaos lo que supondría para Andalucía tener dos o tres votos determinantes para un Gobierno y que además sean de izquierdas, creo que a todos los andaluces nos entra una cosita»
Imaginaos lo que supondría para Andalucía contar con dos o tres votos determinantes para un Gobierno y además que sean votos de izquierda, convencidos defensores de la clase trabajadora y que digan «oye, yo quiero los recursos para Andalucía, quiero las mejoras». Imaginaos lo que podría suponer eso en el panorama político actual, yo creo que a todos los andaluces nos entra una cosita…
-¿Y cómo se escala eso a nivel de cálculo?
-Yo creo que no se puede hacer como una especie de traslación matemática. Es decir, hemos sacado esto en las andaluzas, vamos a sacar esto otro en las generales. Eso sería mentirnos a nosotros mismos. Cada elecciones son diferentes, habrá otro contexto que tendremos que plantear, otras propuestas y otra línea política coherente con lo que hemos hecho, pero haciendo énfasis en otros elementos.
Creo que ahora mismo se ha despertado una ilusión para que eso suceda y que lo vamos a hacer posible con mucho trabajo y con los pies en el suelo, sabiendo que la política nos ha enseñado los últimos años que lo que sube muy rápido también baja muy rápido. Por tanto, yo no tengo ningún interés en subidas estratosféricas. Quiero que nuestra subida sea con los pies en la tierra, construyendo asamblea, comarca, pueblo a pueblo, equipo y un poquito hacerlo cuerpo y no con un pequeño aparatito comunicativo que lo peta en las redes sociales.
-¿Y sobre la posibilidad de que Teresa Rodríguez sea quien se presente a las generales?
-Teresa ahora mismo sabéis que está en un proceso personal del que va a salir, se va a poner buena, pero ahora mismo está un poquito fuera de juego para ese tipo de cosas. Veremos los candidatos y vamos a presentar gente maravillosa. Lo haremos con nuestro proceso y permitirme que no diga nombres para no adulterar el proceso. Pero va a ser un proceso y vamos a sacar gente muy buena.
-Hablando de liderazgos, la líder de la oposición por votos en el Parlamento va a ser María Jesús Montero en el PSOE. ¿Cómo ve ese paso de la ya exministra a Andalucía? ¿Le pueden afectar los casos de corrupción?
-No lo sé. Yo no sé cuál es el plan del Partido Socialista. Yo sé que nosotros tenemos muy claro que aquí en Andalucía hace falta una oposición a Juanma Moreno Bonilla porque desgraciadamente los andaluces andaluzas nos han colocado en la oposición. Si hubiera sacado 40 diputados en vez de ocho pues no estaría en esta situación. Pero es que hemos sacado ocho diputados y asumimos que estamos en la oposición. Ahora bien, yo creo que hace falta una oposición de izquierda que no esté pringada en caso de corrupción, que no esté pringada en defraudar a la gente y que sea una izquierda limpia, nueva y que ilusione. Y creo que hay un hueco político ahí para una oposición contundente a las derechas, que le pare los pies a la extrema derecha, que traiga ideas nuevas y que la haga con honestidad.
«Hace falta una oposición de izquierda que no esté pringada en casos de corrupción y en defraudar a la gente»
Y ese hueco es para adelante Andalucía. Y, por tanto, nosotros creemos que vamos a crecer y vamos a ser útiles al pueblo andaluz. Al final yo estoy en política para ser útil a la gente normal y corriente, a la gente trabajadora. Para intentar mejorar un poquito la vida y mejorar los servicios públicos, las condiciones laborales o cómo vive nuestra gente.
-¿Cree que van a encontrar puntos de acuerdo con Por Andalucía y el propio PSOE?
-Sí, por supuesto. Nosotros, en el Parlamento, con Izquierda Unida o con el PSOE, acordamos muchas cosas desde la independencia. Tenemos diferencias con IU. Nosotros somos un partido andalucista, somos independientes del PSOE, somos independientes del Gobierno central, pero en las cosas que estamos de acuerdo, que son muchas, presentaremos iniciativas juntos sin problemas.



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