«Se puede ser de izquierdas y estar en contra de que se financie mal a Andalucía». Esta frase de José Ignacio García, portavoz de Adelante Andalucía, resume a juicio del que la suscribe unas de las claves de esa subida electoral que ha tenido esta formación. «Yo creo que lo entiende todo el mundo», señala, el líder de este partido, quien ya meses antes de la campaña había hecho ‹reels› en redes sociales criticando el sistema de financiación o un concepto como el de la ordinalidad que enmarca en la derecha.
En una nueva entrevista con 101TV, García vuelve a recalcar que «el Gobierno central ha hecho una propuesta de sistema de financiación que perjudica a Andalucía y el actual, el que está vigente ahora mismo, también perjudica a Andalucía». Además, apunta que cuando el PP estuvo al frente del Ejecutivo central «no lo quiso cambiar».
«Los únicos que levantamos la voz»
«La realidad es que hoy la financiación perjudica a Andalucía y lo que propone el PSOE, con María Jesús Montero, también ha perjudicado», incide el representante de la formación de la izquierda alternativa (a la izquierda de los socialistas) con más escaños ahora mismo en el Parlamento de Andalucía tras los ocho cosechados en la noche electoral del pasado 17 de mayo.
Creo que parte de nuestro crecimiento tiene que ver con eso, con decir que no tengo que plegarme a todo lo que diga el Gobierno por ser de izquierdas
«Yo no quiero que la única que levante la voz contra ese sistema que perjudica a Andalucía sea la derecha», subraya García, para quien desde una posición de izquierda de defensa de los servicios públicos también habría que reivindicar una «financiación» justa para Andalucía.
«Creo también que parte de nuestro crecimiento tiene que ver con eso, con decir que no tengo que plegarme a todo lo que diga el Gobierno por ser de izquierdas. Yo soy de Andalucía y reivindico una financiación justa para Andalucía y me niego a que la pacten, a que la ordinalidad exista porque es un concepto de derechas lo diga Montero, Ayuso o Junqueras», reflexiona el portavoz ‹adelantista› al respecto.
Por último, en esta línea, señala que parte del objetivo de la izquierda que representa es también «denunciar la corrupción» aunque venga del PSOE o decir que «la política de vivienda del Gobierno es de pena y no es izquierda».



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