La llegada de migrantes a Ceuta ya se había disparado antes de la entrada masiva que tuvo lugar entre el 30 y el 31 de julio. Los datos recogidos por el Ministerio del Interior, consultados por 101TV, apuntan a un repunte del 164% en los cruces fronterizos irregulares desde Marruecos con respecto al mismo periodo de 2025. Unos guarismos que no contemplan la incursión registrada al final del pasado mes, que, según el Gobierno, requeriría «un análisis específico».
Ceuta ha registrado 3.835 entradas irregulares hasta el 31 de julio de 2026. Esto representa casi el 22,4% del total de 17.097 llegadas a España en ese periodo. El peso de la ciudad autónoma sobre el total nacional es superior al 8,5% alcanzado el año anterior, cuando se contabilizaron 1.455 entradas de las 20.271 cuantificadas en el conjunto del país.
Frente a los accesos en Ceuta, en Melilla se han anotado 365 entradas hasta la primera quincena de julio. La tendencia de los últimos años muestra un cambio respecto a 2017, cuando Melilla se situaba por encima y sumaba 2.282 llegadas frente a las 1.372 de Ceuta.
Además, el aumento en la ciudad no se ha concentrado únicamente en los últimos días del mes. En comparación con la primera quincena de julio, Ceuta ha anotado 1.009 personas más, una cifra que supone el incremento más alto de los últimos años.
La evolución supone un cambio notable en el peso de Ceuta dentro de la inmigración irregular que llega a España. La ciudad autónoma concentra gran parte de todos los accesos contabilizados hasta finales de julio y se consolida como uno de los principales puntos de entrada irregular al país, con una evolución especialmente marcada durante este año.
España, según los datos de la Organización Mundial para las Migraciones, es uno de los países que más inmigrantes irregulares ha recibido en los últimos años. En diciembre de 2022 llegaron a España un total de 2.016 personas de forma irregular, frente a los 152 inmigrantes que recibió Grecia.
Estos datos ponen el foco en una tendencia que ya venía creciendo antes de la última llegada masiva al país, en concreto, en Ceuta. Es decir, el fuerte aumento registrado durante 2026 no responde únicamente a lo ocurrido en los últimos días de julio, la presión migratoria ya era una situación a tratar antes de ese episodio, que todavía queda fuera de las estadísticas oficiales utilizadas para calcular ese porcentaje.



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