La vida política en Andalucía bulle tras la constitución de la XIII legislatura. Con el horizonte fijado en el próximo 26 de junio para la primera votación de investidura, los nuevos diputados ya toman posiciones. Entre ellos destaca Leticia Blanco, número dos de Adelante Andalucía por Cádiz. Profesora de secundaria, funcionaria y activista social, Blanco deja temporalmente las aulas para «llevar las peticiones de la gente al Parlamento».
Natural de Los Barrios, llega con un discurso directo y alejado de los formalismos: «No me interesa nada la moqueta, me interesa hablar el idioma de la gente».
El Campo de Gibraltar como prioridad: «Nadie quiere venir»
Como barreña, Blanco conoce a fondo la realidad de una comarca marcada por la incertidumbre del acuerdo post-Brexit, la falta de conexiones férreas y las demandas de infraestructuras por parte de los empresarios. La diputada aborda sin tapujos el problema de la estabilización del empleo público en la zona: «Somos el culo del mundo y venir al Campo de Gibraltar no lo quiere nadie».
Para solucionar este problema estructural —que afecta a la educación, la sanidad, la judicatura y las fuerzas de seguridad—, Blanco secunda la petición de declarar la «singularidad» del territorio. «Deben marcarse unos incentivos para que la gente se estabilice aquí», reclama, asegurando que su primera medida exigible en los primeros treinta días de mandato será el desarrollo del tranvía de la Bahía de Algeciras.
Ecosocialismo: «Transicionar la industria, no destruirla»
Frente a la realidad laboral de la comarca, Blanco defiende el ecosocialismo como algo que va más allá de un simple vocablo para titulares. Tras reunirse recientemente con los sindicatos de trabajadores del refino (Repsol, STR), alerta sobre la tensión, peligrosidad y salubridad que viven decenas de miles de empleados directos y contratas de la bahía.
«Si se piensa en el Campo de Gibraltar como una zona extractiva, es un problemón», expone. La parlamentaria aclara que Adelante Andalucía no busca desmantelar el tejido industrial: «La industria no tiene que desaparecer, tiene que transicionar hacia cosas sostenibles». En este sentido, se muestra cauta con alternativas actuales, señalando que el hidrógeno verde «cuesta más producirlo que la energía que genera».
Blindar la FP pública frente a la privatización
Como docente, la educación es otra de sus grandes batallas. Blanco denuncia lo que considera un «plan perfectamente trazado del PP con la FP» que, a su juicio, «clama al cielo».
Según la diputada, las plazas de Formación Profesional con más salidas y mejor orientadas a las demandas de cada comarca están cayendo en manos privadas. «Tenemos muchos casos de familias pagando miles de euros en lugar de contar con una oferta pública bien ubicada y optimizada», lamenta.

El «temazo» de Gibraltar y el abandono de La Línea
El inminente acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea es una de las mayores preocupaciones de la formación andalucista, especialmente en lo relativo a los trabajadores transfronterizos. Blanco es tajante: sus años de cotización al otro lado de la Verja no pueden traducirse en «una pensión no contributiva». Exige que el acuerdo regule la contribución mutua «sin mirar para otro lado» y sin que suponga un coste exclusivo para las arcas públicas.
Asimismo, ha criticado con dureza el incumplimiento de las 112 medidas del Brexit propuestas en su día por el PP, alertando de la crisis habitacional que sufre La Línea de la Concepción. «Ya se veía venir un problemón con la vivienda porque tenemos unos vecinos más ricos y fondos buitre desahuciando a vecinas a diario», denuncia, mientras recuerda que asuntos clave como el bunkering, los rellenos y las aguas territoriales siguen pendientes de desarrollo.
«Venimos a empujar hacia la tierra»
Blanco encara estos cuatro años con escepticismo ante el nuevo Ejecutivo autonómico: «Dudo que el gobierno que se forme sea el más adecuado para las mayorías sociales de Andalucía; hay un plan de privatización y de gobernar para los de arriba». A pesar de ello, asegura que Adelante Andalucía mantendrá una actitud propositiva y dispuesta al diálogo para solucionar los problemas cotidianos de la ciudadanía.
«Estoy preparada seria y humanamente para que todas las personas tengan una vida digna y me tomo muy en serio lo que viene ahora. Vamos a hacer todo lo posible para empujar hacia la tierra, para que la vida en Cádiz sea más bonita, más allá del sol y las playas», concluye.



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