La Feria Real de San Roque ha puesto el broche de oro a sus fiestas patronales este lunes con el tradicional encierro del Toro del Aguardiente, un festejo de arraigada tradición que arrancó puntualmente a las 07:00 horas con el cohete inicial y que ha reunido a cientos de aficionados, vecinos y curiosos venidos desde distintos puntos de la comarca a lo largo de todo el recorrido urbano habilitado por la organización.

El gran protagonista de la suelta ha sido Soplista, un imponente morlaco de 500 kilos de peso perteneciente a la ganadería de Marcos Núñez, que ha completado el trayecto guiado con fuerza por las calles del municipio junto a tres vaquillas, arropado de cerca por los corredores y bajo la atenta mirada de los operativos de seguridad y del amplio dispositivo médico desplegado. Aunque la carrera por el trazado urbano transcurrió con la agilidad prevista y sin incidencias destacables de caídas graves entre los asistentes, la máxima tensión se trasladó de repente a la arena de la plaza de toros al término del recorrido.
Fue en el interior del coso donde uno de los participantes sufrió un aparatoso revolcón por parte del astado, un susto de gran plasticidad visual que encendió las alarmas momentáneas de los presentes en el callejón. Afortunadamente, la rápida intervención de los servicios de asistencia sanitaria y los quites oportunos en el ruedo permitieron comprobar al instante que la cogida quedó solo en contusiones leves, sin que nadie precisara un traslado hospitalario urgente.
Con este emocionado cierre taurino popular, San Roque despide oficialmente una intensa semana grande de casetas y reencuentros, cerrando el calendario festivo estival con un balance muy positivo en cuanto a participación ciudadana y absoluta normalidad en las calles.



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