El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que pidió al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, «revisar» la tarjeta roja a Folarin Balogun, delantero y máximo goleador del seleccionado norteamericano, ya que la considera «injusta». La expulsión al jugador del AS Mónaco le hubiese impedido jugar el partido de octavos de final contra Bélgica.
Trump ha asegurado que «ni siquiera fue una infracción», y añade que «eran dos jugadores corriendo a toda velocidad que simplemente chocaron entre sí». Además de interpretar la jugada, también ha señalado al árbitro brasileño Raphael Claus y ha asegurado que es una persona «un poco sospechosa». «No quiero decirlo porque no me gusta generar polémica, pero resulta bastante sospechoso. Si quieren, puedo mostrarles su historial», ha indicado.
Esta decisión no ha gustado a la UEFA, que ha señalado que «se ha cruzado una línea roja». Tampoco ha gustado la decisión al conjunto belga. Por su parte, Donald Trump, ha publicado un mensaje en Truth Social en el que ha agradecido a la FIFA por «hacer lo correcto y corregir una gran injusticia».
Futuro mundialista
El partido que enfrentará a los Estados Unidos y a Bélgica se jugará, todo indica que con las disponibilidad de Balogun, el próximo siete de julio. Este partido puede ser de vital importancia para la selección española, ya que, en un hipotético caso de pasar frente a Portugal, los jugadores de Luis de la Fuente se enfrentarían en cuartos contra el vencedor del partido Estados Unidos y Bélgica.
La selección de Mauricio Pochettino es ya la última selección anfitriona que queda viva en el mundial tras la eliminación de México contra Inglaterra y de Canadá contra Marruecos. Tras quedar primera en un grupo compuesto por las selecciones de Australia, Paraguay y Turquía, superó en la ronda de dieciseisavos a Bosnia-Herzegovina. Ahora tiene la oportunidad de pasar a cuartos de final si logra vencer a Bélgica.



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