El 30 de julio fue el primer día de la llegada de migrantes a Ceuta. El Gobierno de España cifró en unos 80.000 las personas que cruzaron la frontera desde Marruecos y entraron en la Ciudad Autónoma. Desde entonces ha pasado casi un mes y siguen habiendo varios miles de migrantes. Una situación que incomoda a los habitantes del ceutíes y que se ha alargado más de lo esperado. Durante este proceso ha habido pocos altavoces reconocidos y uno de ellos es José Juan Romero, el entrenador del AD Ceuta FC.
Aunque es natural de Gerena (Sevilla) se siente un ceutí más, pues lleva desde 2019 entrenando al cuadro caballa, que actualmente milita en Segunda División. Ante la sensación de impotencia por la situación, Romero decidió elevar el tono en rueda de prensa y mostrarse decepcionado por lo que está ocurriendo. Ahora, ha pasado por 101TV para expresar ese sentir.
José Juan admite que en los últimos días el trato mediático ha cambiado, seguramente porque ha sido a través del fútbol la vía que más ha sido capaz de concienciar: «No soy héroe ni quiero ponerme una capa. Trato de aprovechar mi situación como entrenador de fútbol profesional y el altavoz que tiene este deporte para que nos escuchen y hagan algo. La situación es muy complicada. Nadie hace nada», expresaba con impotencia el sevillano.
Profundizando en la alteración de la normalidad y las diferentes situaciones, Romero pone varios ejemplos: «Estamos viviendo situaciones en las calles, los comercios, en todos los ámbitos de la ciudad. Las fuerzas del orden se ven sin argumento para poder hacer su trabajo porque no se lo permiten, incluso si hacen algo que puedan hacer ante un ciudadano de su propio país le estarían juzgando. Se ven atrapados y con impotencia y miedo todo el mundo. Ese es el ambiente que hay ahora mismo».
Los negocios se ven afectados y acusa algunos comportamientos como delinquir, asustar, generar suciedad, violencia…: «Todo lo que viene siendo una ocupación sin armamento, pero ocupación de todos los espacios. Vas a comprar y tienes que ir con alguien, sobre todo si son mujeres o niños. Los niños no quieren salir a la calle. Las playas vacías o llenas de ellos».
Para describir todo lo que está pasando, el técnico de los ceutíes invita a ir a verlo por sus propios ojos: «Es simplemente venir y darse una vuelta por Ceuta, como han venido algunos ministros y tienen la poquísima vergüenza de decir que aquí no pasa nada. Menos mal que el ciudadano ceutí está demostrando un civismo y una paciencia tremenda porque ya digo que si esto pasa en cualquier otro sitio del mundo estaría limpio el día 1».
El pueblo ceutí está viviendo una situación muy delicada y José Juan saca pecho de sus habitantes: «La humanidad la está teniendo el pueblo castigado. Está teniendo la paciencia e incluso en algunos casos colaborando con estos invasores. Sobreviviendo, porque lo contrario sería perder la cabeza y convertir las calles de Ceuta en una verdadera guerra. Eso dice mucho de la categoría y cómo convive el pueblo ceutí».
Hay personas aquí de toda la vida que se están llegando incluso a plantear el irse de su ciudad porque los están echando
Precisamente la última vez que pasó algo similar fue en 2021 y por aquel entonces era también entrenador del Ceuta: «Esto no tiene nombre. Se vivió una en el 2021 que también me pilló aquí entrenando pero en tres o cuatro días estaba limpio. Esto está llegando a un punto que da miedo en el presente y las consecuencias que puede haber en el futuro».
Quien puede huir lo hace y hay quienes incluso piensan mudarse a pesar de llevar toda la vida viviendo en Ceuta, pero la sensación de hartazgo es evidente: «Están mandando a los niños a la Península para que puedan disfrutar del poco verano que les queda o le han quitado. Quien se pueda ir estos días y tenga libertad para moverse se está moviendo para evadirse de la situación. Hasta gente planteándose el futuro. Yo soy de Sevilla y volveré algún día a Gerena, pero hay personas aquí de toda la vida que se están llegando incluso a plantear el irse de su ciudad porque los están echando».
Romero evita hacer un «discurso político», aunque apunta al Gobierno central como el responsable: «Todos tenemos nuestra teoría y es unánime, pero no se trata de hacer discursos políticos ni hacer apología. En el gobierno de Ceuta todos los partidos están actuando de la manera que pueden y haciendo todo lo posible. En primer lugar el presidente de la ciudad. Pero ellos no tienen el poder para dar la orden, tiene que venir de Madrid. Allí por lo visto todavía están de vacaciones».
Una de las frases que más ha repetido José Juan es que «esto no pasaría en otra parte de España» y recalca la importancia que tiene la Ciudad Autónoma: «Esto pasa en Sevilla o Gerena, para que nadie se ofenda que hay mucho ‹ofendidito›, y dura diez minutos. Hay que proteger la ciudad que está en un sitio estratégico y que es un sitio muy importante para España. El ciudadano ceutí de cuatro culturas se siente español a más no poder y está dando igual lo que pasa».
En el resto del país el sentir es el de resignación y el entrenador del Ceuta matiza que cuando dijo que estaba decepcionado con su país no era con su gente sino con los «que mandan»: «Sé que muchos ciudadanos están preocupados y están con Ceuta, pero es verdad que como la información que algunos le interesaba transmitir o los manifestaciones de los ministros normalizando, la señora de Sanidad diciendo que aquí estábamos en las Islas Seychelles de vacaciones y que estaba todo brillante, pasa que no se tiene una idea y se divide a la ciudad. Sin embargo si hay unanimidad cuando pasa algo fuera de nuestra frontera. Ahí nos damos golpes de pecho todos, pero cuando pasa a tu propio país o a tu tierra nos ponemos en duda».
El fútbol como altavoz
Antes de la primera jornada, José Juan Romero dijo que si fuera por él ni se jugaría el partido ante el Andorra y en la jornada dos salieron con camisetas de ‹Ceuta no se vende, Ceuta se defiende›: «Al Ceuta se le ha obligado a jugar. Se están suspendiendo partidos por bromas y al Ceuta se le hace jugar en esta situación. Un Ceuta que entrena con sus paredes rodeadas de invasores, un Ceuta que tiene que ir a sus instalaciones rodeado y con una ciudad con tantísimos problemas. Creo que es una falta de respeto a la ciudad en absoluto».
«Solo sé que LaLiga se pronunció con un tweet después de una rueda de prensa mía y esta semana, que no ha sido LaLiga sino el Ceuta y agradecer a Las Palmas su comportamiento. Nos dieron un trato extraordinario. No vi en la retransmisión el ‹No a la invasión› como he visto en otros casos con países lejanos, que por lo visto duelen más que la ciudad de Ceuta», declara el gerenense.
Sin querer tener afán de protagonismo le ha tocado ser un altavoz y saca pecho del cariño que siempre le han transmitido sus vecinos: «No me gusta este papel, no me gustaría estar aquí y estoy cansado de hablar. Ahora sí hay más repercusión, casualidades de que el fútbol ha alzado la voz o el entrenador del Ceuta ha hablado o películas. Pero tengo un altavoz por ser el entrenador del Ceuta, equipo de LaLiga HYPERMOTION. Puedo optar por callarme y decir que aquí no pasa nada, pero no va en mi condición ni deber como ceutí adoptivo que soy y el cariño que me ha dado la ciudad».
Está siendo complicado para él y para sus jugadores, a quienes dedica buenas palabras. Además, el de Gerena termina con un mensaje de lucha y resiliencia: «Lo están viviendo con respeto, profesionalidad, paciencia y muchas cosas. No se tiene una conciencia muy claro de todo lo que está pasando aquí. Vinieron el otro día periodistas y se daban cuenta de lo que aquí está pasando. Ellos cumpliendo con su papel. Un comportamiento espectacular. No nos queda otra, somos unos mandados en este circo y toca jugar, entrenar y eso haremos. Vamos a sacar todas las situaciones que nos vengan, tanto de la ciudad como del fútbol».
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