El Unicaja afronta el final de una temporada que ha ido de más a menos y que evidencia que el cambio de ciclo no ha ido según lo esperado. Es por ello que en verano se tendrá que reformular la plantilla y entre salidas y fichajes hay algunos jugadores que están cedidos y se incorporan a priori. Pantzar, fichado a Surne Bilbao Basket para la próxima campaña, Castañeda, que firmó este verano un año más otro opcional, y Nzosa, canterano que esta temporada milita en San Pablo Burgos. El pívot ha pasado por Zona Verde aprovechando su enfrentamiento contra Unicaja, que se decantó del lado burgalés por siete puntos.
El congoleño es seguido por el Unicaja, pues es consciente que no debe perderle la pista y en esa tarea está Juanma Rodríguez, director deportivo: «Con Juanma no he hablado mucho porque él suele hablar más con mi agente. Sí tenemos ‹feedback›, pero no hablamos todas las semanas. Me preguntan cómo me encuentro y cómo estoy, con Ibon no he hablado mucho pero cada vez que nos cruzamos siempre me pregunta cómo estoy y por mi familia. Tenemos buena relación y sé que el club sigue apostando por mí y se preocupa por que esté bien».
Su sueño es triunfar en el Unicaja y su objetivo, estar el año que viene en plantilla: «Los sueños están intactos. Yo mismo tengo que reconocer que los últimos años no he merecido estar donde he estado por las lesiones. Ahora que estoy de vuelta en la ACB sigo trabajando y recuperando el nivel. Mi sueño era triunfar en el Unicaja, que me ha dado todo a nivel personal y lo de la NBA también está ahí. Ahora me enfoco en terminar el año bien y volver a Unicaja el año que viene».
Con 2.09 metros de altura y 22 años, reúne cualidades interesantes para cualquier equipo en España, pero necesita tener regularidad y eso le falta: «En ACB me veo un jugador impactante. Ahora no, porque juego menos, pero un jugador con más experiencia con esas características que sigo teniendo de dar energía al equipo y ayudar. Sobre todo me veo mejor a nivel defensivo, dando fuerza, pero creo que mi mejor nivel aún no ha llegado».
Lesiones y falta de adaptación
Es su cuarta cesión y la falta de adaptación le ha perjudicado estos años: «A nivel mental no fue fácil. Lo peor fue cuando estuve en Estudiantes y me costó aceptar como estaba, me refiero a la expectativas tan altas que tenía y me costó creerme que ya no estaba como antes. He tenido la suerte de tener gente cerca de mí que me ayudó y ahora no me dijo mucho en eso porque con las expectativas te haces daño a ti mismo. Ahora me encuentro bien, intentando mejorar y sin mirar para atrás. Muchas veces te manda el pasado y empiezas a notar que eres un jugador diferente, ahora muy bien mental y físicamente, en Estudiante lo pasé muy mal en las dos».
Nzosa admite olvidarse ya de las lesiones, que le han frenado su progresión: «Estoy preparado. El tema de las lesiones lo tengo olvidado, he tenido la mala suerte de perderme algunas partes temporadas y los últimos meses he estado lesionado otra vez. Este año sí que he encontrado estabilidad físicamente y estoy en uno de mis mejores momentos y preparado para defender a los mejores jugadores de la liga. Me encuentro bien y a ese nivel, por eso tengo más minutos ahora y estoy ayudando al equipo en todo lo que pueda, pero creo que estoy en mi mejor momento»



Síguenos en redes

