La llegada de Willy Hernangómez es un movimiento mediático para el Unicaja, pero sobre todo, un reto para ambos. El jugador llega a Málaga con el objetivo de volver a disfrutar y de momento lo está haciendo. Será bueno para él y para un Unicaja que requiere de una buena versión del ex NBA.
«Estoy disfrutando de la pretemporada que ya hemos terminado, de los entrenamientos, de cada enseñanza que estoy aprendiendo de Txus. Hay partidos que he jugado mejor, partidos que no me han sido las cosas tan bien, pero me he sentido satisfecho porque lo estoy dando todo, reencontrando sensaciones que estaban ahí un poco atrás y muy feliz», expresa.
Ese es el principal objetivo de su llegada al Unicaja, volver a disfrutar. Es consciente de que es la vía para que se vea a un buen Willy sobre la pista: «Yo sé que cuando disfruto y hago eso, van a salir las cosas bien. Trabajando muchísimo, creo que formando un gran equipo fuera y dentro de la pista, intentando adaptarnos a las ideas Txus. Veo al equipo muy motivado y con ganas de empezar la Liga y la BCL».
El pívot valora positivamente su llegada como un «buen sitio para trabajar»y pdoer sentirse «a gusto» y confiesa que se siente «supermotivado»: «Me han hecho sentirme parte de la familia desde el primer día y también los aficionados del Unicaja. Siento que me están dando cariño y estoy supermotivado para seguir trabajando y poder hacer que disfruten y ayudar al equipo»
Willy ya conocía Málaga por su vinculación con Andalucía y la ciudad (su madre es sevillana y una tía suya vive en la Costa del Sol), pero admite que le ha sorprendido la afición baloncestística: «Me ha sorprendido la cantidad de gente y de afición que tiene el Unicaja. Creo que es una ciudad de baloncesto, en donde yo he estado, los equipos que he estado, tal vez es la que más baloncesto se respira, se vive y es impresionante. Con muchas ganas de empezar a jugar en el Carpena, de ver el pabellón lleno, la gente cantando el himno antes de empezar, así que con muchas ganas».
Txus le pide al igual que a sus compañeros «trabajo, disciplina, estar serios y concentrados» y afirma que cada vez se sienten más cómodos, «aprendiendo muchísimas cosas» y empapandóse del concepto de Txus.
Hernangómez está teniendo también un rol de veterano y en ese plano ayuda al lesionado Nzosa: «Siempre he intentado ayudar a los más jóvenes. Él sabe que tiene que tener paciencia, que es una lesión que hay que recuperarse bien, que todavía es muy joven. Con ganas de que vuelva, de poder ayudarle y deseando ayudarle en su futuro también».
En los primeros meses en el Unicaja considera que el grupo humano es «muy bueno, muy divertido» y donde todos se llevan bien: «Pasamos tiempo juntos también fuera de la pista y creo que los equipos se forman a través de eso, de relaciones entre jugadores, que se conozcan las familias, pasamos muchísimas horas juntos, así que es muy importante y creo que somos de una familia»


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