La entrada masiva de 80.000 migrantes irregulares en Ceuta del pasado 30 y 31 de junio supuso una afrenta a la soberanía territorial española y abrió una crisis política e institucional. Pero, además de esa cara, en la ciudad autónoma se vive una situación anómala: alrededor de 4.000 personas duermen en la playa ceutí de Trampolín a la espera de que se resuelva su futuro.
Para trata de paliar esta situación, el Gobierno ha habilitado varios espacios para reubicar a, al menos, 1.800 personas migrantes, 300 plazas más de lo que anunció inicialmente la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Se trata de dos de los cinco espacios cedidos por el Ejecutivo local
Solución «temporal» y «voluntaria»
Se trata de una solución «temporal» que podrá «ampliarse progresivamente conforme finalicen los trabajos de adecuación de los demás emplazamientos previstos», según detalla el Ministerio.
Los espacios habilitados, que serán ocupados por estas personas de manera «voluntaria», se encuentran en Loma Margarita y El Embolsamiento y ofrecerán condiciones «adecuadas y seguras».
Así, y para trasladar a estas personas, desde primera hora de este jueves se ha puesto en marcha un dispositivo policial con el objetivo de garantizar que el despliegue de los recursos y el traslado de las personas se realicen de manera ordenada y segura.
El Gobierno no descarta llegar a 4.000 plazas
Con esta actuación, aún quedarían 2.200 personas migrantes sin alojar. Para ello, el Ejecutivo central podrá hacer uso de los otros tres espacios cedidos por el Gobierno de Ceuta: El Guano, las instalaciones de la Hípica y el antiguo campo de fútbol del cuartel de Caballería.
Por esta razón, desde el departamento que dirige Saiz no descartan que se pueda acoger al conjunto de las 4.000 personas que duermen en la playa del Trampolín. Los trabajos para poder emplear estos espacios ya han comenzado.


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